Hace dos años se quedó desierta la convocatoria

La edición número 13, correspondientes al 2017, de la beca Juan San Martín se declaró desierta. El jurado, formado por representantes del Ayuntamiento de Eibar, de Udako Euskal Unibertsitatea y de la familia de Juan San Martín, estudió los dos únicos proyectos presentados pero decidió no adjudicar la ayuda económica prevista en las bases por considerar que ninguno de los dos alcanzaba el nivel de calidad requerido. Aquella edición estaba abierta a proyectos que estuvieran relacionados de alguna manera con la arqueología. No era la primera ocasión en la que la beca, puesta en marcha en el año 2001, se declaraba desierta. El precedente estaba en la edición de 2008, ocasión en la que se podían presentar proyectos sobre arte y montañismo.

En su inicio se convocó con una periodicidad anual pero a partir de 2009 se cambió a una beca cada dos años. Por eso se ha tenido que esperar a 2019 para una nueva beca y tratar así de recuperar los estudios relacionados con el investigador eibarrés. La última edición tuvo como adjudicatarios a Josu Ozaita y Jaime Altuna en 2015, con un estudio sobre la evolución de las fiestas de la noche de ánimas. La historia, filosofía, flora y fauna del Bajo Deba, o la lingüística, en donde se profundizaba en «el fenómeno de los argumentos ocultos en los idiomas», han sido algunos de los temas que se han tocado en las ediciones anteriores de esta beca, que ha sido concedida a investigadores de Navarra, Vizcaya o el País vasco-francés, entre otros.