Adios al sueño mundial de Mikel Zabala

Mikel Zabala no pudo pasar a cuartos con la selección, aunque pudo codearse con el balonmano de élite. / DV
Mikel Zabala no pudo pasar a cuartos con la selección, aunque pudo codearse con el balonmano de élite. / DV

La selección cayó derrotada en octavos de final ante la favorita del campeonato júnior

ANDER CURIELEIBAR.

Fue bonito mientras duró. La selección española de balonmano en categoría Júnior cayó eliminada el pasado miércoles en el mundial de España 2019. Los hispanos, que apenas habían perdido un partido en la fase de grupos de la competición vieron cómo sus opciones de pasar a cuartos se desvanecían en los últimos instantes del encuentro.

Entre ellos se encontraba el eibarrés Mikel Zabala, jugador del Anaitasuna Irún de la Liga Asobal. Un asiduo en las convocatorias de las categorías inferiores de los hispanos, que poco pudo hacer para que su selección avanzase de ronda esta semana.

El partido comenzó con una España valiente, pero que castigó duramente sus errores arriba. De hecho, los hispanos llegaron a ir perdiendo seis goles abajo en la primera mitad. Un escenario poco positivo para una eliminatoria crucial.

Las ideas claras brillaron por su ausencia en el ataque posicional, algo de lo que Francia se aprovechó a través de una primera línea francesa que cosió a balazos a una selección española perdida.

Pandi, jugador indispensable para los franceses, viajó al mundial para este partido tras superar una lesión de muñeca, siendo uno de los más destacados del encuentro. Precisamente, en una exclusión del jugador francés fue donde España encontró el modo de comenzar a remontar el partido. La ventaja de los franceses al descanso tan solo era de 3, con un 13-10 en el luminoso y 30 minutos aún por disputarse.

La segunda parte sí se asemejó más a lo que la selección española tiene acostumbrada a su afición. De hecho, en tan solo 17 minutos, Pol Valera logró empatar el partido desde la línea de siete metros.

Rozando la épica

Con Francia adelantándose en el marcador y España atacando para empatar se llegó a los minutos finales del partido. Los hispanos disfrutaron de un ataque con el que ponerse por delante, pero no fue posible. Sin embargo, a falta de 3 segundos para acabar, se produjo la tragedia. Gaudín hizo un golazo con el marcador empatado para hacer el definitivo 24-23 con el que Francia acabaría llevándose el gato al agua. El resultado, tremendamente injusto, finiquitaba el paso de la selección. Pese a todo ello, el papel de Mikel Zabala durante la eliminatoria fue discreto. Apenas disputó unos pocos minutos en los que no pudo hacer ningún gol. Un palo para el joven eibarrés al que todavía le podría quedar la opción de disputar el Europeo del año que viene en la categoría Júnior.

No obstante, su participación le ha permitido foguearse ante el balonmano de la élite y conseguir unos buenos recursos para afrontar el futuro. Tras la derrota, España jugó el viernes el encuentro por el noveno puesto ante el combinado de Alemania. Un partido en el que ambas selecciones acabarían empatando en el tiempo regular, y que se decidió en la tanda de penaltis.

Una despedida agria para la selección española de Mikel Zabala, que a pesar de las derrotas puede estar orgulloso de su participación en la máxima competición internacional de selecciones en el mundo.