Debako Baratza Taldea anima a los jóvenes a sumarse a su proyecto de agroecología

Varios jóvenes trabajando la tierra y algunos de los frutos de su cosecha. / A. SALEGI
Varios jóvenes trabajando la tierra y algunos de los frutos de su cosecha. / A. SALEGI

Consiste en poner en valor el trabajo de los baserritarras, tomar conciencia de lo que consumimos y adquirir conocimientos mediante dinámicas colectivas

ANDER SALEGI DENA.

Debako Gazte Baratza Taldea es un grupo que se creó a comienzos del año pasado fruto de las inquietudes de varios jóvenes del pueblo en torno a la agricultura y la ecología. El objetivo de este grupo formado en estos momentos por diez integrantes es poner en valor el trabajo de los baserritarras, tomar conciencia sobre los alimentos que consumimos y adquirir conocimiento mediante dinámicas colectivas.

Visto que el grupo tenía fuerza, adquirieron un terreno de unos 300 m2 que estaba en desuso, y que reacondicionaron mediante el trabajo voluntario de decenas de jóvenes del pueblo. A su vez, instalaron un pequeño invernadero y varios depósitos de agua. En este proceso también contaron con el apoyo de los vecinos de los terrenos colindantes y de Debako Gazte Asanblada, que además de mostrar su apoyo les hizo una aportación económica indispensable para la realización del mismo.

A comienzos del año pasado la «mayoría de los integrantes del grupo éramos absolutamente inexpertos en el ámbito de la agroecología, aunque ciertos miembros ya habían participado anteriormente en experiencias colectivas relacionadas con el tema. Por ello, realizamos un trabajo de autoformación complementado con visitas de expertos y apoyado por varios baserritarras de nuestro entorno», explican desde el colectivo.

Así, comenzaron a trabajar la tierra y con ello aparecieron las primeras dificultades: la falta de maquinaria apropiada, la carencia de una red de agua corriente y condiciones climatológicas adversas que retrasaron el trabajo. Aún así aseguran que «no desistimos y cargados de fuerza e ilusión plantamos las primeras hortalizas, divididas en parcelas teniendo en cuenta la familia y las características de cada una de ellas, con el objetivo de facilitar las rotaciones de terreno en futuras campañas».

Variedades locales

No solo eso, también le dieron importancia a que las hortalizas que plantaran fueran de variedades locales y de producción ecológica, aunque también se tomaron la licencia de probar con alguna variedad más exótica de guindillas y chiles picantes. En general, «se podría decir que este primer año lo utilizamos para experimentar, adquirir experiencia y encontrar las especies que mejor se adecuan a las cualidades del terreno. Tras unos cuantos callos y kilos de tierra en zapatillas y uñas, nos dispusimos a cosechar los frutos de nuestro esfuerzo. Los tomates, cebollas, patatas, pimientos, guindillas, calabacines, lechugas y puerros cosechados fueron repartidos entre los integrantes del grupo, voluntarios que se acercaron a ayudar y alguna que otra cena popular en el Gaztetxe», comentan los agricultores aficionados de este grupo.

Actualmente, el colectivo cuenta con nuevos integrantes y se dispone a afrontar la nueva campaña. Debako Baratza Taldea hace un llamamiento a todos los jóvenes interesados en la agroecología a participar en el proyecto escribiendo al correo electrónico debakogaztetxea@gmail.com.