El centro de Ermua, futura zona de protección acústica

Se plantea la adopción de medidas como la reducción de velocidad de circulación de los vehículos a 30 Km/h, entre otras

K. ITURRIAGAGOITIA ERMUA.

El Ayuntamiento de Ermua ha presentado un informe previo a su solicitud para declarar 'Zona de Protección Acústica Especial' el centro del municipio, el cual plantea la adopción de medidas como la reducción de velocidad de circulación de los vehículos a 30 Km/h o hacer obligatorias las soluciones acústicas para las viviendas de nueva construcción.

El objetivo de este informe es proponer la tramitación y aprobación de la declaración de Zona de Protección Acústica Especial para la Zona Centro y aprobar el correspondiente Plan Zonal, que establece medidas para conseguir una mejora del ambiente acústico.

Esta zona de protección acústica especial estaría delimitada en el casco urbano del pueblo desde la bajada de Areitio hasta el comienzo de la Avda. de Gipuzkoa. También se incluye Zeharkalea, VI Centenario, Zubiaurre , Goienkale y todo el tramo de carretera existente entre estas calles hasta Okinzuri.

Ley del Ruido

El Mapa del Ruido realizado, previo a la puesta en marcha de la variante, apuntaba a que en Ermua no se cumplían los niveles de calidad acústica exterior establecidos en la Ley del Ruido, con niveles superiores a 65 decibelios, durante el día y de 55 decibelios para la noche, cuando se recomendaban 60 decibelios para periodos de día y 50 para la noche, señalando que el tráfico y el ferrocarril eran los principales generadores de ruido en el municipio.

Actualmente, tras la construcción de la nueva estación y el túnel ferroviario con su desvío, el ruido del tren se ha reducido mucho, lo mismo que con la puesta en marcha de la variante de Ermua, pero el tráfico interno del pueblo genera un ruido que aún se puede reducir, para lo que proponen dos medidas: la reducción de la velocidad máxima de circulación a 30 km/h y, paralelamente, medidas para asegurar el cumplimiento de los objetivos de calidad acústica en el interior de las viviendas para uso residencial, lo que tendrán que aplicar los constructores de nuevas viviendas.