Armadores muestran interés por la tecnología que elimina el anisakis

Tecnología para eliminar el anisakis del pescado./
Tecnología para eliminar el anisakis del pescado.

A. E. ONDARROA.

Armadores del Cantábrico y Noroeste han mostrado interés por la tecnología que elimina el anisakis, unos parásitos que pueden ser un problema de seguridad alimentaria si se consume pescado sin cocinar o sin congelar previamente. Dos barcos de Burela, 'Raúl Primero' y el 'Nuevo Ebenezer' han sido los primeros palangreros de fondo que pescan merluza en los caladeros de Gran Sol en probar equipos homologados de tecnología que matan el anisakis en las vísceras del pescado. Estos barcos son los primeros que las devolverán al mar sin un gusano que contaminaría a los peces que se las comieran. Con ello contribuirán a reducir la carga parasitaria del ecosistema marino actuando en uno de los flancos de la lucha contra el anisakis. Eso sin perder de vista el frente de la batalla: procurar que el pescado llegue al consumidor final sin ese parásito. De ahí los esfuerzos en formación y concienciación de las tripulaciones para mejorar del eviscerado de los pescados, mimándolo a bordo.

De esta iniciativa, los armadores de Ondarroa han mostrado interés en su implantación para lograr poner al mercado la especie sin ningún atisbo de inseguridad.

Esta tecnología está diseñada y construida por la firma gallega Marexi, que ha puesto en el mercado los equipos de tratamiento de las vísceras Tedepad instalados en dichos dos pincheiros. Es también el primer paso de un proyecto piloto, financiado con fondos europeos, que continuará este año con la adaptación de otros dos Tedepad a palangreros de Galicia.

Los Tedepad son automáticos, funcionan con electricidad, emiten microondas, solo emplean agua y aire y cuentan con sistema de autolimpieza. De esta manera, en lugar de tirar las vísceras al mar, los marineros las depositan en el equipo. En el caso de los pincheiros de Burela, cuando el depósito alcanza catorce litros de capacidad las baja al módulo reactor. Ahí calienta las tripas hasta 80 grados y extermina los parásitos. Después, las vierte al mar. Toda su actividad se registra, para analizar y valorar los resultados. Los armadores que han instalado el sistema destacan que con ese proyecto piloto «se quiere resolver el grave problema de gestión de las vísceras», al tiempo que se apuesta la innovación que supone la iniciativa.

 

Fotos

Vídeos