La charla de Aupatuz rompió con los mitos sobre la alta capacidad

Un momento de la charla ofrecida por Aupatuz. /
Un momento de la charla ofrecida por Aupatuz.

Medio centenar de personas, muchas de ellas docentes, acudieron a la charla

NEREA ISASTI

Begoña Suárez, presidenta de Aupatuz, asociación integrada por familias con hijos e hijas de alta capacidad intelectual, ofreció el martes una conferencia en Soraluze en la que expuso la realidad de los niños de alta capacidad, más allá de mitos y estereotipos. Asistieron alrededor de 50 personas, entre ellas padres y madres y profesionales de la enseñanza, sobre todo de Soraluze y Elgoibar. Aunque también había profesores de extraescolares.

Resulta difícil desmontar los estereotipos sobre los niños de alta capacidad, muchas veces propiciados por los medios de comunicación, así como los prejuicios de los profesionales de la educación. Suárez explicó que capacidad no es igual a rendimiento y al contrario de lo que piensa mucha gente, incluidos los profesores, estos niños no destacan académicamente. En muchas ocasiones su rendimiento es muy bajo y se dan casos de fracaso escolar.

Tampoco es cierto que no necesiten ayuda en el colegio. Necesitan ayuda específica para poder alcanzar su pleno desarrollo personal e intelectual. También es falso que estos niños estén sobre estimulados por sus padres. Las altas capacidades no se eligen, ya que en parte tienen un componente genético.

Suárez también explicó que no tienen problemas para relacionarse, lo que ocurre es que sus intereses son diferentes del resto de niños de su edad. Y la presidenta de Aupatuz subrayó también la dificultad de identificar a las niñas de alta capacidad, ya que, se camuflan, por miedo a destacar y ser rechazadas.

De todas las charlas ofrecidas en los últimos meses por parte de Aupatuz en distintas localidades vascas, la de Soraluze fue una de las de mayor participación activa. Fueron sobre todo los profesionales de la enseñanza los que más preguntas formularon, acerca de cómo identificar a estos alumnos y cómo motivarles para que no pierdan el interés. Hubo quien planteó sus dudas acerca de la necesidad de identificar a estos alumnos, pero en general caló la idea de que la identificación es necesaria y también es necesaria la intervención en el aula, a través de nuevas metodologías, ya que estos niños tienen necesidades educativas especiales y éstas deben ser atendidas por ley.

Identificación

En la actualidad hay alrededor de 400 niños de alta capacidad identificados en Euskadi, cuando las cifras reales deberían situarse en unos 7.000 tirando por lo bajo. Y es que Euskadi se encuentra a la cola en detección con respecto a otras comunidades autónomas del Estado. Hay pues, mucho que mejorar y para ello es necesario formar al profesorado.

En la charla de Soraluze algunos padres intuyeron que sus hijos podrían tener una alta capacidad, en cuyo caso un psicólogo clínico especializado en el tema deberá realizar las pruebas pertinentes. Los profesionales de la enseñanza, por su parte, sobre todo los más jóvenes, entendieron mejor la realidad de estos niños y vieron la necesidad de intervenir en el aula. Por último, varios adultos se sintieron identificados con el retrato que hizo Begoña Suárez de las personas de alta capacidad. No se trata sólo de poseer un alto CI (por encima de 130), sino de personas extremadamente sensibles, con un sentido de la justicia muy desarrollado y con una alta creatividad.

A día de hoy componen Aupatuz alrededor de 130 familias de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba. Quien quiera formar parte de la asociación o simplemente necesita información acerca de las altas capacidades, puede ponerse en contacto con Aupatuz a través de la dirección de correo electrónico info@aupatuz.org.