Dos vertidos consecutivos en el río Mijoa crean la alarma social

La poza con vertidos junto al puente de acceso a Arrigorri, ayer. /
La poza con vertidos junto al puente de acceso a Arrigorri, ayer.

Según Eguzki estos dos episodios «hay que enmarcarlos en un problema más general»

GORRITIBEREA

La aparición el pasado miércoles 20 de julio de docenas de peces muertos flotando en el río Mijoa, que desemboca en el límite entre Gipuzkoa y Bizkaia, y el vertido que se registro el pasado domingo 24 de julio, que tiñó las aguas del río completamente de blanco, han desencadenado un fuerte malestar que ha desbordado el alto grado de resignación que soporta todo el valle, los usuarios de la playa de Saturrarán y en consecuencia el conjunto del municipio al que se relaciona injustamente con problemas medioambientales.

Se da la circunstancia de que por estas mismas fechas hubo otros dos vertidos de importancia el año 2013. En aquellas fechas la Diputación expedientó a la depuradora de las conserveras situada en el polígono Mijoa y a una explotación ganadera, pero el fuerte hedor es una constante en todo el valle sobre todo en épocas de mucho calor a lo largo de muchos años. De eso saben mucho los habitantes del barrio de San Jerónimo, que anualmente y coincidiendo con sus fiestas visten una camiseta reivindicativa con el lema Usaina bai, antzik ez, que traducido quiere decir aromas sí, hedores no.

Retraso en el saneamiento

Precisamente para el grupo ecologista Eguzki del Lea Artibai y de Mutriku, que fue quien levanto la voz de alarma, estos dos episodios hay que enmarcarlos en un problema más general que hace que el proyecto de saneamiento de la regata de Mijoa continúe acumulando nuevos retrasos. Basta con pensar que el problema que soporta todo el valle ya figuraba en el Acuerdo Marco Interinstitucional para la construcción de infraestructuras hidráulicas en Gipuzkoa para el periodo 2007-2011 con un presupuesto de tres millones de euros.

Nos encontramos en pleno 2016, el proyecto sigue sin ejecutarse y en el nuevo Plan Hidrológico aprobado el pasado mes de enero vuelve a incluirlo entre sus previsiones para el periodo 2016-2021 pero esta vez con un presupuesto corregido al alza de 3,6 millones de euros, pero sin fecha de inicio de las obras, y todo ello porque «el Gobierno Vasco, que es a quien corresponde correr con la mayor parte de la inversión, no destina los recursos necesarios».

Subraya Eguzki que en estos casos siempre se argumenta la crisis o la falta de fondos, pero para ellos es más bien cuestión de prioridades, y es que el departamento responsable de las Infraestructuras Hidraúlicas, el Medio Ambiente y la Política Territorial destina el 72% de su presupuesto para el presente ejercicio a la construcción del TAV, cuando la financiación del mismo corresponde al Gobierno Central, y claro «no llega para hacer frente a sus propias competencias».

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