Aitziber Garmendia: «El público se va a encontrar algo que te pilla totalmente por sorpresa»

Doble. Aitziber Garmendia, de pie, interpreta a Olivia en euskera y a la abogada en castellano./
Doble. Aitziber Garmendia, de pie, interpreta a Olivia en euskera y a la abogada en castellano.

El Coliseo acoge hoy la obra 'La calma mágica' y cerrará mañana esta edición de las Jornadas de Teatro con 'Barealdi magikoa'

FÉLIX MORQUECHO

Las Jornadas de Teatro de Eibar cierran su edición 38 con algo atípico, las dos versiones, en euskera y castellano, de una misma obra. El Coliseo acoge hoy 'La calma mágica' y mañana 'Barealdi magikoa', una producción de la compañía guipuzcoana Tanttaka con el Centro Dramático Nacional. Alfredo Sanzol es candidato a los Premios Max como autor de la obra que se estrenó a comienzos del octubre pasado en castellano y un mes después en euskera. Las dos versiones cuentan con elencos de actores distintos pero dos actrices participan en ambas, con distintos papeles en cada una de esas lenguas. Una de ellas es Aitziber Garmendia, que explica una experiencia atípica.

Título. La calma mágica.

Intérpretes. Sandra Ferrús, Mireia Gabilondo, Aitziber Garmendia, Aitor Mazo e Iñaki Rikarte.

Cuándo. Hoy a las 20.30 horas.

Dónde. Teatro Coliseo.

Izenburua. Barealdi magikoa.

Antzezleak. Mireia Gabilondo, Aitziber Garmendia, Jose Kruz Gurrutxaga, Itziar Ituño eta Martxelo Rubio.

Noiz. Bihar asteazkena, 20.30etan.

Non. Coliseo Antzokian.

-¿Cómo es eso de interpretar dos papeles distintos en dos versiones de una misma obra?

-La situación es rara. La verdad es que reconoces muchos momentos por una música o un pie de salida y piensas «me toca» pero no. Es raro interpretar dos personajes distintos en la misma función pero al mismo tiempo es algo gratificante porque te sirve para aprender cosas de tu personajes cuando ves cómo lo está haciendo otra actriz. Por eso es una experiencia positiva.

-¿Son muy distintos sus dos personajes?

-Sí, básicamente el personaje que interpreto en la versión en castellano tiene apenas una escena, algo tan cortito que casi no te da tiempo a disfrutarlo. En euskera mi personaje tiene más recorrido, más espacio de vuelo, pasa por más momentos y es normal, porque tiene más escenas, es un personaje más completo. Aprendes de las dos, en una tienes que saber subir en el tren que ya está en marcha y en la otra partes de la tranquilidad de que tienes todo el camino por delante.

-¿Qué cuenta 'La calma mágica'?

-Habla de la vida, de la importancia que tienen muchas cosas y de la poca importancia que tienen otras. Todo comienza en una entrevista de trabajo. Una jefa recibe a un chico joven y le da a probar unos hongos alucinógenos, unos 'monguis', y a partir de ahí empieza un viaje en el que ni el espectador ni el personaje saben bien qué parte es realidad, qué es parte de una alucinación, un sueño, se mezcla con lo onírico... tiene varias dimensiones.

-Viendo la ficha técnica me encuentro a Aitziber Garmendia también como ayudante de dirección.

-Había hecho antes ayudantías de dirección y teniendo en cuenta que en la versión en castellano tenía sólo una escena era bastante factible que al mismo tiempo hiciera ese trabajo. Y ahora en gira estoy haciendo también trabajo de regiduría.

-Se supone que solo cambia el idioma, pero ¿cambia mucho la obra de una versión a otra?

-En realidad lo que se cuenta es lo mismo, pero teniendo en cuenta que el autor lo escribió en castellano y después se hizo la traducción al euskera ya hay un cambio, porque es una traducción muy bien hecha. Aunque repetimos Mireia Gabilondo y yo, el resto de actores del elenco son distintos y eso también hace que la obra cambie. Cada actor le da su toque, le pone su alma porque todas las personas son distintas, aunque hemos intentado que no varíe demasiado.

-No es habitual que una obra programe más de una función en las Jornadas de Teatro de Eibar y sin embargo ésta llega en dos versiones.

-Pues es curioso porque con otra de las funciones que estrené en Eibar, 'Mujeres en sus camas', ocurrió lo mismo, estrenamos en castellano y la hicimos al día siguiente en euskera. Por eso es curioso que esto ocurra justo en las Jornadas de Teatro de Eibar. Para mí es especial porque no es normal que se haga la misma obra en los dos idiomas.

-Usted empezó muy joven, ha trabajado mucho en televisión, cine pero sobre todo en el teatro.

-Sí, empecé como profesional a los 18 haciendo teatro. Me gustan mucho las tres disciplinas, pero es verdad que el teatro es lo que más he hecho y disfruto mucho con ello. Hay una especie de magia que no tienen las otras dos disciplinas porque no tienen ese contacto directo con el público. Pero no sabría elegir, siempre digo que disfruto mucho con el teatro pero no podría prescindir de las otras dos.

-El público tiene la última ocasión de acudir a las funciones de las Jornadas de Teatro con 'Barealdi magikoa' y 'La calma mágica'. ¿Qué se va a encontrar?

-Le animaría a venir porque se va a encontrar lo que no se espera, es algo que te pilla totalmente por sorpresa y lo digo porque mucha gente que ha visto la función nos lo ha dicho. Te pilla por sorpresa y te encoge el alma, porque te sientas pensando que vas a ver una cosa y te encuentra de repente en un camino que no te esperabas para nada. La historia que se cuenta es maravillosa, está muy bien escrita y es una pequeña lección que deberíamos tomar en nuestras vidas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos