El Coliseo se despide del celuloide

Las obras en las salas pequeñas han permitido corregir los problemas de visión/
Las obras en las salas pequeñas han permitido corregir los problemas de visión

Se han digitalizado todas las salas y se han solucionado los problemas de visión. Se ha procedido a la compra de proyectores y junto a las obras han supuesto una inversión de 223.000 euros

ALBERTO ECHALUCEEIBAR.

Las salas de cine del Coliseo han quedado digitalizadas en su totalidad, desapareciendo las copias en celuloide y todas ellas han quedado interconectadas, con la compra de dos proyectores. Junto a ello, las dos salas de cine pequeñas han conseguido resolver los problemas de visión y podrán utilizarse también para la impartición de conferencias y actos culturales, además de para seguir las proyecciones.

Proyectores. Su compra ha ascendido a 100.000 euros.

Obras. Se han realizado en las dos salas pequeñas, con un coste de 123.000 euros, para corregir los defectos de visión.

El Coliseo cuenta con tres salas, una principal con un auditorio de cerca de 500 butacas, y dos menores. El inicio de las proyecciones de cine en el año 2010 permitió comprobar que en las salas pequeñas la disposición de las butacas impedía seguir las películas desde determinadas localidades. Así, se llegó al punto de anular filas de asientos para permitir que todos los espectadores tuviesen una buena visión, a pesar de reducir su aforo.

Esta situación no podía esperar más tiempo y a lo largo de los últimos meses se han efectuado una serie de obras, en las dos salas de menor tamaño, situadas en la planta baja, frente a la entrada.

Según comentó el alcalde, Miguel de los Toyos, «se ha retranqueado la primera fila y se ha corregido la pendiente que han derivado en una reforma total de las salas». Con ello, las dos salas de cine contarán con una nueva disposición para albergar a 84 y 74 espectadores cada una.

Una de las particularidades importantes que se introduce también es que las películas de estreno vendrán en formato digital (soporte en disco duro, vía satélite o ADSL). Y para poder continuar con la programación de cine comercial se ha hecho indispensable la digitalización del conjunto de las salas del Coliseo.

El suministro e instalación de los dos proyectores digitales se adjudicó a la empresa Técnica Cinematográfica Loza SL por un importe de 100.000 euros (IVA incluido). Estos proyectores permitirán emitir películas en 3D en la sala grande y en las salas pequeñas.

Otra de las particularidades de esta iniciativa es que posibilita interconectar las tres cabinas de proyección (la sala grande y las dos pequeñas), de forma que desde un único punto se puede proyectar de forma simultánea la misma película en las tres salas.

Y también permite este nuevo sistema la proyección de eventos en directo, tales como acontecimientos deportivos (partidos de fútbol) o representaciones de ópera. Supone una inversión importante, pero permitirá seguir ofreciendo cine a pesar de los cambios de formato que está viviendo el sector. Además, las salas se podrán conectar para ofrecer una misma proyección en las tres pantallas, incluyendo también el cine 3D. «Esto nos permite que filmes del tipo como 'Ocho apellidos vascos', la alta demanda se pueda cubrir con la proyección del filme, en las tres salas», indicaron desde la empresa que explota el cine eibarrés.

El proyecto se completa con una reforma del sistema de ventilación del Coliseo que permita su uso con menores niveles de ruido.

El proyecto cuenta con un presupuesto de 123.896 euros, a los que se suma la adquisición de los dos proyectores digitales por 100.000 euros. Estas obras vienen a corregir un problema observado que habían supuesto el cierre, incluso, de filas.

Adiós al celuloide

Todas las salas cinematrográficas se han tenido que adaptar a la desaparición del celuloide con la digitalización en el mundo del cine. Este cambio se lleva fraguando desde hace muchos años, desde el 2002 que venimos escuchando que se digitalizarán las salas y que el universo de los exhibidores de cine se sometieran al más grande cambio que ha realizado en su historia. Todo ello, trae consigo que las cabinas de proyección de los cines automatizadas, todo manejable hasta desde incluso un teléfono móvil, una mayor calidad de imagen y sonido. También ello supone un ahorro para los productores de la película en celuloide, un costo nada desdeñable teniendo en cuenta el alto coste de las copias Junto a ello, no se van tener que manejar miles de metros de película para la exhibición de la misma, y a partir de ahora será mucho más fácil y económico movilizar el soporte de la película.

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