Traducida la correspondencia de Santiago Arizmendiarieta con Toribio Etxebarria

A.E. EIBAR.

La comisión Ego Ibarra, que preside la concejal Carmen Larrañaga (PP), ha llevado a cabo la traducción de la correspondencia que mantenían el esperantista eibarrés Santiago Arizmendiarrieta (1903-1977) con Toribio Etxebarria. Todo el fondo de Santiago está siendo clasificado por Ego Ibarra. Contiene, entre muchos otros escritos, 47 extensas cartas en esperanto que han sido traducidas al euskera por el traductor Aitor Arana.

Toribio Etxebarria, en su obra Viaje por el país de los recuerdos, rememora la creación del grupo esperantista eibarrés y recalca la figura de Santiago, primer maestro de esperanto de Eibar, a partir de un grupo formado en la biblioteca del Centro Obrero se creó un grupo esperantista. Después, con el tiempo, Toribio Etxebarria impartió clases de esperanto pero, al final, su alumno y amigo Santiago Arizmendiarrieta aventajó y superó al maestro en el conocimiento de la lengua creada por Zamenhof; dió lecciones en el Club Deportivo de Eibar y era habitual que acudiera a reuniones y a congresos de esperanto (Oviedo, Bilbao, la Universala Kongreso de Madrid en el 1968).

Políglota

En julio de este año, Ego Ibarra encargó la traducción del citado epistolario al traductor Aitor Arana. En una de las cartas dirigida a Toribio Etxebarria, fechada el 10 de marzo de 1957, Santiago Arizmendiarrieta le dice que puede responderle en euskera, en español o en esperanto, pero que él está empeñado en escribir sobre cualquier cuestión en esa última lengua, a pesar de saber que nunca llegará a la perfección; que confía en que su interlocutor pueda entenderle a pesar de las faltas que pueda cometer.

También se lamenta de la falta de tiempo por no poder traducir artículos que le resultan de sumo interés y que, como también tiene que redactar lo que Toribio llama «recuerdos de guerra», aprovecha los domingos para encerrarse en los locales del Club Deportivo a pesar del buen tiempo de aquel soleado febrero del 57 que propiciaba que los eibarreses paseasen por Usartza, Arrate, Kalamua y otros montes de los alrededores. Este trabajo de traducción de Arana nos traslada a un tiempo en el que las cartas eran poso de reflexión y, a la vez, reflejo de una exquisita educación que se trasluce formalmente en los textos. Libros y correspondencia es el legado dejado a Eibar por Arizmendiarrieta.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos