Un siglo de coleccionismo armero

Centenaria. La colección actual de armas es heredera de aquella que se comenzó a completar hace un siglo. /
Centenaria. La colección actual de armas es heredera de aquella que se comenzó a completar hace un siglo.

El museo de armas de la Escuela de Armería se fundó el día de San Juan de 1914

FÉLIX MORQUECHO EIBAR.

No son pocas las connotaciones que tiene el día de San Juan en Eibar. A las fiestas patronales se suman aniversarios de eventos que aprovecharon la fecha señalada para celebrarse. Ejemplo claro de ello es que el frontón Astelena cumplirá el próximo martes 110 años desde su puesta en marcha. Ese mismo día la colección de armas con que cuenta Eibar cumplirá 100 años. Ha pasado un siglo desde aquella iniciativa de los promotores de la Escuela de Armería y ahora el Museo de la Industria Armera celebrará este aniversario.

Eibar celebraba hace dos años el centenario de la puesta en marcha de la Escuela de Armería, un centro que fue pionero al iniciar en 1912 la formación de los que serían los futuros trabajadores del sector que más conocido ha hecho a Eibar. Los primeros rectores de la escuela vieron claro que uno de los objetivos del centro debía ser impulsar la industria y para ello iniciaron una colección para la puesta en marcha de un museo que sirviera como herramienta pedagógica, al tiempo que fuera un escaparate de la actividad armera eibarresa para los visitantes.

La información con que cuenta el actual Museo de la Industria Armera recoge los viajes que comenzaron a realizarse a ciudades como Barcelona o Berlín. «Fue el concejal Pedro Goenaga, al asistir a un Congreso de Bancos de Prueba en Lieja, quien conoció la experiencia de l'École d'Armurerie Leon Mignon y vio en ella el modelo de escuela que se adaptaba a las necesidades de los armeros eibarreses». Así, el edificio que alberga la Escuela de Armería se inauguró el 24 de junio de 1914 albergando un museo de armas en sus instalaciones.

580 armas de fuego

Aquella primera colección se componía de 580 armas de fuego y 6 modelos de armas blancas. Se consiguieron donaciones de los propios fabricantes armeros, del Banco de Pruebas, de particulares y también del Ministerio de la Guerra de la época. El mismo museo servía para presentar los trabajos realizados por aquellos primeros alumnos de la Escuela de Armería. En sus primeros años, la colección fue creciendo gracias a los modelos que se fabricaron en Eibar durante la primera Guerra Mundial. El primer director, Julián Echeverría, se encargó de ello.

Aquel primer museo tuvo actividad fuera de su recinto y ejemplo de ello fue el viaje que las armas eibarresas emprendieron a una Exposición Internacional en París en el año 1936. El inicio de la Guerra Civil en España hizo que esa partida no regresase y no fue hasta los años 60 cuando se recuperaron estas piezas, en medio de un esfuerzo de la Escuela de Armería por reorganizar su museo de armas. Pedro Ormaechea era el director que inició contactos con multitud de gobiernos y líderes de distintos países con el objeto de conseguir donaciones para la colección. De entonces datan armas como las espingardas que actualmente se pueden ver en el Museo y que llegaron por mediación de Mohamed Ben Mizzian, ministro del gobierno marroquí en 1965.

La Escuela de Armería custodió la colección de armas hasta el año 2000. Fue entonces cuando se donó al Ayuntamiento de cara al Museo de la Industria Armera que se proyectaba para la quinta planta del edificio Portalea. En 2007 se abrió la primera fase de este Museo, la dedicada a la colección de armas. Desde entonces sus vitrinas muestran algo más de 200, una parte de una colección que en la última década se ha nutrido sobre todo de armas eibarresas y que se acerca al millar de piezas.