«La salud democrática de este Ayuntamiento es de alto nivel»

El Ayuntamiento ha aprobado por unanimidad de los grupos políticos, solicitar al Gobierno de España el traslado al cementerio de Zumarraga de los restos del zumarragarra Antonio Arrizabalaga Ugarte, que fue trasladado al Valle de los Caídos por el régimen franquista en 1961. «La salud democrática de este Ayuntamiento es de alto nivel», afirmó Iñigo Jaka, presente en la sesión plenaria junto a otros familiares de Arrizabalaga. Agradecido, afirmó que el nombre de su familiar figura «en la lápida de nuestro panteón, pero su cuerpo no. El panteón le espera». Antonio Arrizabalaga nació en Zumarraga el 13 de junio de 1911 y fue trabajador del ferrocarril. Perteneció a las juventudes socialistas y cuando estalló la rebelión militar, luchó en defensa de la legitimidad de la República, como miliciano vasco en el Batallón Amuategui de las Juventudes Socialistas. Participó en numerosas acciones en Guernica, Durango, Peña Lemona... También interceptando las infraestructuras para poner freno al avance de los sublevados en Bilbao, y finalmente en Zalla. Fue hecho prisionero en Santander en agosto de 1937, donde se encontraba enfermo o herido, y trasladado a un batallón de castigo en Zaragoza, donde falleció el 17 de noviembre de 1937, con 26 años, por unas fiebres tifoideas. Fue enterrado en el cementerio de Torrero en Zaragoza, y el 28 de febrero de 1961 exhumaron sus restos cadavéricos sin notificación, ni autorización de la familia, trasladándole al Valle de los Caídos, información que se ocultó a la familia durante 45 años. Próximamente, debido a un auto judicial, se van a extraer nueve cajas procedentes de Calatayud para exhumar a los hermanos Lapeña. Aprovechando esta situación el Ayuntamiento, haciéndose eco del sentir de sus familiares, solicitará el traslado de los restos de Antonio Arrizabalaga.

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