Cinco miembros del club de field target Eitza competirán en el Mundial

Tiradores del club Eitza. Sergio Armán, Jose Antonio Mendizabal, José Abal y Jose Uncilla./
Tiradores del club Eitza. Sergio Armán, Jose Antonio Mendizabal, José Abal y Jose Uncilla.

Los zumarragarras José Uncilla, Jose Antonio Mendizabal y Jose Antonio Sancho, más José Abal y Sergio Armán se desplazarán en agosto a la localidad inglesa de Coventry

MARISOL FERNÁNDEZZUMARRAGA.

Los zumarragarras José Uncilla, Jose Antonio Mendizabal y Jose Antonio Sancho, más otros dos miembros del club de field target Eitza (con sede en Zumarraga), José Abal,de Oiartzun y Sergio Armán, de Irun, participarán en el Campeonato del Mundo de Field Target que se disputará los días 7, 8 y 9 de agosto en la localidad inglesa de Coventry. «Habrá 450 participantes de 32 países. De España irán 32 tiradores, 14 de ellos de la selección española, que va amparada por la Federación de caza. Los 18 restantes vamos por libre, participaremos, pero sin ser componentes de la selección». No obstante, competirán en igualdad de condiciones que ellos. «Cualquiera puede ganar el Mundial», indican.

No es ese precisamente el objetivo de los miembros del club Eitza. «Para mí la base fundamental es aprender y adquirir experiencia. Ver cómo se manejan tiradores de nivel y aprender para después aplicar todo eso en nuestro club», afirma Mendizabal. «Soy consciente de que no voy a ganar, quedar en la mitad de la tabla sería un éxito para mí», añade.

El zumarragarra explica que él participa en la modalidad de PCP. «Yo empecé a practicar field target hace diez años porque mi hijo lo practicaba y como le tenía que acompañar yo también me animé. Heredaba las carabinas que él iba dejando. Eran de pistón, que es lo que de verdad me gusta, lo que pasa que tiene mucho trabajo porque hay que estar continuamente recalculando la curva balística. Como no tengo tiempo para eso, me pasé al PCP que se calcula una vez y ya está».

La modalidad PCP es la de aire precomprimido. «En los entrenamientos se suelen hacer unos 100 tiros. Si la carabina es de muelle le tienes que dar cien veces a la palanca y se desajusta mucho», indica José Abal. «El PCP es mucho más cómodo porque cargas un depósito con aire, tienes para 90 tiros y no se desajusta», añade Uncilla. Tanto él como el de Oiartzun también se han decantado por el aire precomprimido.

En el Campeonato Mundial la competición se desarrollará «durante tres jornadas. Habrá tres recorridos distintos con cincuenta blancos cada uno de ellos, que no conoceremos hasta que empiece».

Los blancos estarán situados «desde 9 a 50 metros de distancia y los diámetros de la kill-zone (agujero en el que hay que meter el balín) son de 15, 25 y 40 mm».

Hay dos formas de abatir los blancos «con postura libre, que suele ser sentado y con postura forzada, esto es, de rodillas y de pie. Estas suelen ser el 20% del total. Ahí es donde se nota la diferencia entre los tiradores buenos y los que no lo son», explican los del club Eitza.

Si la habilidad es importante a la hora de cosechar buenos resultados, la equipación y el arma no lo son menos. La equipación consta de «una chaqueta, coderas y rodilleras» que ayudan a «estabilizar la carabina». En cuanto al arma, «cada uno tiene sus preferencias. Cada carabina está preparada ergonómicamente para quien la maneja».

«Un gin tonic»

Para Jose Antonio Mendizabal el de agosto será su primer mundial, aunque ya sabe lo que es un campeonato europeo, ya que el año pasado participó en el de Roma. Sus compañeros de equipo también acudieron y además tienen experiencia en el Campeonato del Mundo. «Mi objetivo es ganarle un gin tonic a Abal», bromea Uncilla. Lo cierto es que los dos tiradores 'apuestan' entre ellos quien va a quedar en mejor posición. «El año pasado aprendí perdiendo cervezas, que es lo que él bebe cuando gana», continúa el zumarragarra.

Además de competir entre ellos, los del club Eitza tendrán que medirse con tiradores de primera. «Hay ingleses muy buenos, rusos e incluso españoles que han ganado el campeonato del mundo», indican.