Vacaciones en paz para los niños saharauis en familias de la comarca

Recibimiento. Autoridades y vecinos de la comarca que apoyan al pueblo saharaui arroparon y dieron la bienvenida a los niños. / AGUADO
Recibimiento. Autoridades y vecinos de la comarca que apoyan al pueblo saharaui arroparon y dieron la bienvenida a los niños. / AGUADO

FCO. JAVIER AGUADO GOÑI URRETXU.

La sala capitular del ayuntamiento de Urretxu fue el espacio donde ayer por la tarde se dieron cita los grupos y personas que hacen posible el programa 'Vacaciones en paz', gracias al cual niños, las víctimas más vulnerables de situaciones conflictivas, pueden disfrutar de unas semanas entre nosotros.

La asociación Hare Haizea coordina en la comarca las ayudas al pueblo saharaui con la importante colaboración de los ayuntamientos de Urretxu, Zumarraga y Legazpi. Tres niñas, Kalusa, Nura, Naiat, y un niño, Aly, llegaron el lunes y permanecerán entre nosotros hasta el 23 de agosto. Llegan de los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf, donde las temperaturas actuales alcanzan los 45 grados a la sombra.

Su permanencia en la comarca es consecuencia de la unión de muchas complicidades y voluntades. La primera de todas, la de las familias de acogida, cuya disposición fue resaltada por todos los presentes.

Presidió el acto el alcalde de Urretxu Jon Luqui, junto con su homólogo de Zumarraga Mikel Serrano. Junto a ellos estaban los ediles Arantxa Gonzalez, Unai Orbegozo y Aintzine Biain.

Los alcaldes Luqui y Serrano desearon a las niños que este año estarán entre nosotros que aprovechen bien el tiempo y que se diviertan, y agradeció a familias y voluntariado de Hare Haizea su implicación. También agradecieron un año más la implicación del Hospital de Zumarraga y de Itziar Aillon y Oñatibia por lo que al apartado sanitario se refiere. El ocio jugará igualmente un papel importante.

El programa busca sacar a los niños de los campamentos de refugiados en un periodo de temperaturas extremas, proporcionándoles un tiempo de convivencia en paz y ofreciéndoles un completo servicio sanitario, que va desde la mera observacion de su estado general, a la atención de los problemas que se puedan detectar en este tiempo. Además, se procura mejorar su alimentación y su horizonte cultural, social y de amistad entre pueblos, entre familias, entre personas...

Hare Haizea

El motor de empuje y ayuda al pueblo saharaui es la asociación comarcal Hare Haizea, que ya cuenta con muchos años de labor humanitaria en varios frentes. Entre otros, es conocida la recogida y envío de alimentos y enseres básicos para ayudar a subsisitir a los refugiados en los campos de Tindouf.

Cualquier familia puede participar en el programa 'Vacaciones en paz'. Consiste básicamente en acoger a un niño o niña por dos meses, entre julio y agosto. Las vacaciones se pueden realizar igual que siempre con el niño de acogida. Las edades de los niños va de los 8 a los 12 años, si bien puede darse un mayor margen. Maialen, de Hare Haizea, explicó que «el primer año hay que tener en cuenta que es el peor por la fase de adaptación, pero los niños se hacen muy rápido con nuestra cultura, sobre todo con el lenguaje. Finalizado el periodo de acogida, una vez de regreso en su país, reciben clases de refuerzo del lenguaje aprendido en este tiempo».También las familias de aquí tienen posteriormente la opción de poder visitar a los niños en su país y, según su experiencia, «son extremadamente agradecidos y hospitalarios, tanto ellos como sus familias, generándose entonces un encuentro de culturas que se graba para siempre en el carácter de las personas».

Festival el día 13

Precisamente, así surgió una nueva iniciativa. Patxi Otaegi explicó que hace unos años viajó a los campamentos para conocer a las familias de los niños y entre otras cosas que pudo comprobar fue que se habían iniciado unas huertas aprovechando el asesoramiento de organizaciones humanitarias como la de Zestoa, con invernaderos donde consiguieron abastecerse de alimentos. De la mano y asesoramiento de un ingeniero agrónomo y voluntarios se valoró la idea y Patxi se vino a Legazpi, de donde es natural, con la idea de pedir herramientas a la empresa Bellota. La respuesta fue mayor de la esperada, casi desbordante, y finalizó llenando un trailer lleno que ya está actualmente en Tindouf. Palas, azadas, martillos, serruchos...

Aún toca hacer frente al pago de la logística que hará posible el reparto justo en la zona, y otros gastos relacionados con el transporte. Aunque parece ser que los ayuntamientos de los tres municipios están por la labor de apoyar en la cobertura de gasto, Otaegi y su cuadrilla en Legazpi se movieron para ver como recaudar fondos. Lo hicieron con paelladas populares benéficas y el próximo 13 de julio, el polideportivo de Legazpi acogerá la actuación de nada más y nada menos que 20 agrupaciones musicales locales en un gran concierto benéfico al que invitan a acudir a todos los ciudadanos en apoyo de esta iniciativa.

La entrada se puede adquirir anticipadamente en los establecimientos Gurrutxaga, Katilu, Kukue y Goierri al precio de 8 euros. Los menores de 12 años deberán pagar 5 euros. También se podrá adquirir entrada el mismo día del evento en ventanilla del polideportivo al precio de 10 euros.

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