Urretxu celebra con una romería la llegada del solsticio de verano

Imagen de la década de los 60 con miembros de Etxe Azpi./
Imagen de la década de los 60 con miembros de Etxe Azpi.

Actos de todo tipo vestirán un largo fin de semana con ritos, tradiciones y mucho ambiente de calle

FCO. JAVIER AGUADO GOÑIURRETXU.

La llegada del verano va a traer consigo una serie de actos festivos en las calles del pueblo. Y es que aún tenemos en la retina aquellas imágenes en las que la juventud se retaba a intentar trepar el árbol que se instalaba en la plaza Iparragirre y el que se ponía en la ermita. En lo más alto se ponía una corona de flores y alcanzarla solía suponer un premio importante en metálico.

En los tiempos más modernos, se llegó a poner alambre de espino, para ir desanimando a los más osados a subir jugándose la vida. La tradición de ubicar el árbol pervive, y como cada año, será el grupo de baserritarras el encargado de abrir oficialmente el programa de festejos este domingo a las 20.30. Después llegará el repique de campanas.

En el casco urbano, la agrupación de txistularis Lizarriturri hará un pasacalles a las nueve de la noche, anunciando que a las 22.30 con la entrada de la noche del solsticio de verano se procederá a encender la tradicional hoguera en la plaza Gernikako Arbola.

Alrededor de la hoguera muchos vecinos rodearán la fogata con danzas y ritos tradicionales, con conjuros y deseos, quemando los viejos y renovandolos por nuevos; canciones, txalapartaris, o bertsolaris serán testigos de cómo se lanza a las llamas la corona del árbol del año pasado, recuperando antiguas costumbres. La fiesta continuará en la misma plaza a los sones de la trikitrixa con Elorza y Larrañaga.

El lunes, día de San Juan, a las 10.00, los representantes municipales, precedidos de la agrupación de txistularis Lizarriturri y el grupo de baile Lurra, partirán desde el Ayuntamiento ascendiendo hasta las campas para llegar a la misa en la ermita a las 11.00. Ya en el interior, en el transcurso de la eucaristía se procederá a la bendición de ramos y flores que traigan los feligreses.

Más diversión

Finalizada la misa, sobre las 12.15 actuación del grupo de danzas Lurra y a las 12.30 subida pedestre a Irimo para distintas categorías por edades. Le sucederá la actuación del grupo de Giza Proba de Urretxu, que se medirá con los veteranos de la zona de Santa Bárbara en distintas pruebas, y no faltarán desafíos entre chicos y chicas. Los bertsolaris de Bertso Eskola acompañarán su desarrollo.

La Comida popular de la romería en las campas dará comienzo a las 14.30. Y en esto hay opciones de todo tipo, la de las propias cuadrillas y grupos, las del ostatu, y las de la carpa con los menús a precios populares.

A partir de las 16.30 juegos y romería para niños y jovencitos con regalos, y una hora después, romería en la plazoleta animada por los txistularis de Lizarriturri, los dulzaineros de Iratzarri, Bertso Eskola y trikitilaris de Zumarragako trikitrixa. Tambien se podrá tomar parte en la edición 15ª del campeonato de Irrintzis. A las 21.00 concentración de romeros para iniciar la bajada hasta el casco urbano.

Sobre las 22.00 en la plaza Areizaga Kalebarren, romería con los grupos Zu dantzaz y Jeiki Hadi, que estirarán la fiesta hasta la media noche.

Una vieja costumbre

La romería de San Juan se festeja en Urretxu desde el año 1893. El abandono en el que se encontraba la ermita en aquella época, tras unos tiempos convulsos de guerras, hizo que se hallara en ruina. La remodelación la hicieron los propios vecinos en auzolan, cambiando su aspecto anterior y mejorándola con un edificio adosado que serviría para convertirse en una escuela de la población rural diseminada por las laderas del monte Irimo. Precisamente, el año citado se procedió a la inauguración de las obras, inauguración en el día de San Juan que se festejó con la romería que aún llega hasta nosotros.

También contó con mucho seguimiento de la feligresía la novena, hoy triduo, que hacía que vecinos y vecinas encontraran en la subida a las misas de junio una buena excusa para disfrutar de un buen ambiente entre jóvenes y mayores. Tarea nada fácil, dado que hasta 1954 no se hizo la carretera de acceso, circunstancia esta que imprimió una fuerza inusitada a la romería, llegando a ser en los años posteriores un referente para la comarca y muchas personas que llegaban a la fiesta cuyo renombre llegaba lejos.

Y es que hasta hace 65 años subir a la ermita era, según el año, un verdadero paseo que presuntamente se ayudaba de buenos brazos e incluso con animales de carga que facilitaban el acarreo de materiales y viandas.

San Juan tiene una impronta festiva especialmente marcada en Urretxu, y reflejo de ello es el apretado programa de actividades que se constriñe en estos dos días. La entrada en el verano y el final del curso lectivo predisponen el ánimo para la juerga y, si nada lo impide, la romería del lunes contará con todos los elementos habituales para que sea uno de esos días de celebración popular más bonitos del calendario.