La Mancomunidad aprueba los presupuestos para este ejercicio

Presentación. La mesa conformada por los representante de la Mancomunidad Urola Garaia./F. J. A.
Presentación. La mesa conformada por los representante de la Mancomunidad Urola Garaia. / F. J. A.

A pesar de algunos reparos, el acuerdo contó con el visto bueno de todos los representantes

F. J. A.

La Mancomunidad Urola Garaia aprobó por unanimidad el pasado lunes el presupuesto general para el presente ejercicio. El documento mantendrá los mismos criterios a la hora de establecer las partidas presupuestarias, siguiendo los objetivos marcados al inicio de esta legislatura.

La alcaldesa de Legazpi, Koldobike Olabide, y presidenta de la Mancomunidad, ratificó con datos optimistas que efectivamente se están cumpliendo las expectativas planteadas en 2015. «En el ámbito del impulso del empleo, las cifras son buenas, con un descenso en la tasa de paro que era del 9,18% en agosto de 2015 y ahora es del el 4,02% en Ezkio Itsaso; del 14,45% al 10,71% en Zumarraga; del 10,57 % al 8,04% en Urretxu; y en Legazpi del 9,10% al 7,52%».

En el ámbito del desarrollo económico, Olabide destacó otro de los retos en marcha a través del plan comarcal de Reactivación Industrial y de Competitividad. En el ámbito de Igualdad, remarcó «el avance de la casa de Las Mujeres, así como el otro reto que estaba enfocado en el saneamiento económico de UGLE ya conseguido, y el impulso de la Formación Profesional acorde a las necesidades de las empresas de la comarca».

El acuerdo alcanzado entre todas las partes contempla una cifra final de 1.921.215 eurosLa mejora en los datos del empleo fue un tema recurrente para los integrantes de la mesa

De este modo, el presupuesto consolidado para este año asciende a un total de 1.921.215 euros, un 5% más que el ejercicio anterior, y se distribuirá en un 48% para la Mancomunidad y en un 52% para Uggasa. Las fuentes de ingreso provienen en un mayor porcentaje de los ayuntamientos, y el resto de transferencias de Diputación, Gobierno Vasco, y otras entidades como Lanbide, Emakunde y la Unión Europea. El programa de gastos contempla partidas presupuestarias que aumentan en casi todas las áreas, dependiendo también de los ingresos.

Proyectos

Como actuaciones a destacar, Olabide subrayó la puesta en marcha de algunos proyectos concretos como «la definición de la mesa de trabajo sobre el modelo de gobernanza colaborativa, la mesa de inclusión socio laboral; el desarrollo de la economía circular tanto con las empresas como los emprendedores, el modelo de industria 4.0 y el talento; reforzar el foro industiral; encauzar la formación de la mujer en el ámbito del cuidado socio-sanitario; en el área de Educación el trabajo en competencias y en valores de manera transversal con los centros formativos; y el mantenimiento de los servicios habituales.

El alcalde de Zumarraga y vicepresidente de la Mancomunidad, Mikel Serrano, apuntó que tiene un «sabor agridulce sobre la situación en general». Habló sobre el cierre de Arcelor en 2016 «como el revulsivo que fomentó la formación del Plan de Competitividad y el trabajo enconjunto que mide en positivo, pero que posteriormente ha tenido sus más y sus menos», y que según él, «merece una reflexión».

Serrano aludió también a la iniciativa de apoyo al primer sector con el proyecto Bertatik Bertara que había arrancado con mucha fuerza apostando por el producto local, haciendo incluso una estimación del valor del suelo productivo, «y que luego se ha relajado y no ha tenido el desarrollo previsto».

En cuanto a términos de igualdad, recordó que también se había fijado la vieja estación del ferrocarril del Urola como ubicación prioritaria para la Casa de la Mujer, y sin embargo no se ha conseguido la partida presupuestaria de entorno al millón de euros que se había fijado indispensable para concretar el proyecto de rehabilitación del edificio.

También lamentó la merma en ingresos en el apartado de turismo, más aún teniendo en cuenta la proyección a nivel Europeo que ha tenido gracias a la la iniciativa del Camino Ignaciano. Igualmente, Serrano aludió al compromiso adquirido de trabajar por el valor de la movilidad sostenible a nivel comarcal con la contratación de personas y habilitar un espacio de bicicletas compartidas, y que tampoco se han comentado.

«Es preciso fijar la interpretación del modelo de gobernanza al que se ha hecho alusión», apuntó, y finalmente trasladó a la reunión la cuestión de que aún está por definir qué es lo que va a ocurrir con el parque de Bomberos.

La precariedad laboral

Oihane Zabaleta, en representación de EH Bildu, comenzó su reflexión refiriéndose a la responsabilidad desde la Mancomunidad por trabajar en común y desde un punto de vista confluyente.

En relación a los datos positivos de empleo, Zabaleta aludió a la necesidad de profundizar en ellos porque la realidad actual es que se está viendo una tendencia hacia el modelo de servicios en detrimento de un modelo industrial fuerte y serio en la comarca.

Ello se trasluce en precariedad laboral. También señaló que «todavía no se han alcanzado los índices que había antes de la crisis». De este modo, no sólo hay que reparar en las cifras sino también en la situación de la persona desempleada. «La realidad es que un porcentaje muy alto de las personas paradas llevan más de dos años en situación de desempleo. Además, el perfil es el de personas con una dificil solución de reinserción en el mundo laboral por su dificultad de poder formarse».

Zabaleta considera que «más allá de los programas previstos y de las reflexiones, es el momento de ponerlos en práctica y de trabajar con una apuesta fuerte con planes de producción». En este punto reprochó también que el proyecto Bertatik Bertara haya caído en la dejadez. Considera que la necesidad de impulsar el sector primario en la comarca es acuciante y el proyecto precisa de un aporte de financiación mayor, un liderazgo político, y una articulación que no ha tenido.

Sin relajarse

Finalmente, llegó el turno de Jon Luqui, quien acudió en representación de EAJ-PNV, quien remarcó «el gran nivel de acuerdo en el que se ha trabajado y que ha permitido que en cuatro años se hayan aprobado por unanimidad los presupuestos de Mancomunidad». Aunque también está de acuerdo con la idea de que «es hora de llevar a la práctica lo que se ha conseguido en la mesa y en los papeles».

También considera que aún queda por hacer, y que aunque los datos de empleo sean esos, «no hay que relajarse, ni a nivel de pueblo, ni a nivel de comarca».

 

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