Iparragirre, desde hace 199 años

Estatua. Toma realizada tras la última restauración. / AGUADO
Estatua. Toma realizada tras la última restauración. / AGUADO

FCO. JAVIER AGUADO GOÑIURRETXU.

Dado que este año, el previo al bicentenario del nacimiento de Iparragirre, caerá en lunes, nos adelantamos para dar anuncio de la efemérides.

Aquel 12 de agosto en pleno centro del casco urbano, Jose Agustín de Iparragirre y Manuela Balerdi eran obsequiados por la naturalezqa con el nacimiento de un niño, y en la pila bautismal se le impuso el nombre de José María. El matrimonio se había establecido en la calle Mayor o de abajo (hoy Iparragirre) donde regentaba una confitería, concretamente en la casa Alzola-etxea.

Aún por aquellos tiempos estaban resonando los estertores de las guerras que tuvieron lugar para sacudirse el yugo de la dominación de las tropas napoleónicas que acabaron con Jose Bonaparte en retirada a territorio galo. La localidad había vivido episodios tragicos y emocionantes con un protagonista también oriundo de aquella Villarreal de Urrechua. Se llamaba Gaspar de Jauregi (conocido como 'el Pastor') y se había convertido en héroe de la guerra conocida como de la Independencia.

Incluso en la Casa de Juntas de Gernika existe un lugar para su memoria y para su guitarra

Hisoria por doquier

Cada año, si no es posible, llegada esta fecha recordamos al vecindario a aquel niño que creció en Villareal de Urrechua y pronto tuvo que acudir a formarse en Segura, en Madrid, pero que pronto regresaría a su tierra para luchar reclamado por su sentido de aventura y defensa del fuero propio.

En 1.953 un diario de Navarra relataba estas palabras... «en Villarreal de Urrechua se rindió homenaje al bardo Iparragirre con ocasión de cumplirse aquél año el centenario de su 'Gernikako Arbola'. Los chistularis de Guipuzcoa se reunieron allí para participar en la fiesta. El pueblo estaba engalanado. Los actos fueron presididos por el Ministro de Justicia, señor Iturmendi. En la Iglesia parroquial se celebró Misa Mayor, y el coro cantó la '2ª Pontifical' de Perosi. En la plaza del pueblo, donde se alza la estatua de Iparragirre, el alcalde Ignacio Arratibel depositó una corona al pie de la misma y pronunció unas palabras».

Joaquín de Castañeda

Desde que el ilustrado señor Don Joaquín de Castañeda viera morir al bardo Iparragirre y depositara sus recuerdos y la guitarra del artista en el museo de la Casa de Juntas de Gernika, la figura de aquella alma universal ha ido sumando testimonios con el paso del tiempo y éstos se ampliarán con la llegada del bicentenario en lo que se ha establecido como marca 'Iparragirre 2020'.

En agosto, tiempo de relax y ocio por excelencia, se nos antoja como propuesta un pequeño itinerario para realizar en Urretxu. En la Casa de Cultura en su día se estableció la posibilidad de ver un vídeo previamente que planteaba al bardo Iparragirre como cicerone. Hoy día no está operativo. No obstante si el visitante se ubica en la plaza podrá contemplar la estatua que se erigió por suscripción popular y la plaza que indica la casa natal en la calle que lleva su nombre.

Si la Casa Consistorial está abierta se puede acceder al salón de plenos donde se muestra el retrato de Iparragirre pintado por Lecuona. Luego en la misma calle Iparragirre pueden visitar la fachada donde se da constancia del acontecimiento del nacimiento del bardo.

Tras reponer la sed y las fuerzas pueden descender al cementerio donde un mausoleo señala el lugar donde reposan sus restos. La visita se puede completar con un viaje a la central eléctrica de Itsaso donde se erigió una placa que conmemora el lugar donde falleció. Incluso en la Casa de Juntas de Gernika existe un lugar para su memoria y para su guitarra.

Durante la visita se pueden igualmente observar lugares de gran interés como la Casa Consistorial o Palacio Corral Ipeñarrieta con su fachada de arenisca rosa; La Iglesia de San Martín de Tours con un interior que embelesa a cuantos tienen la oportunidad de ojearlo y donde se encuentra el mausoleo a Gaspar de Jauregi que batallaba al francés hace algo mas de 200 años.

Ni qué decir tiene que la oferta gastronómica y cultural puede retener en Urretxu al visitante con unas campas de Santa Bárbara dotadas de áreas de esparcimiento, con bellas vistas ubicadas en las faldas del monte Irimo.