Reubican por precaución a 240 alumnos de la ikastola Uzturpe

ENEKO PÉREZ IBARRA.

Una fuga continuada de agua durante 17 horas en el sótano de la Ikastola Uzturpe de Ibarra ha provocado que un total de 240 alumnos -estudiantes de 5º y 6º de Primaria y todos los de Educación Secundaria Obligatoria- hayan empezado el curso lejos de las aulas en las que deberían haberlo hecho. El ejercicio 18/19 empezó el día 10 del pasado mes y estos jóvenes no pudieron arrancar las clases en condiciones normales debido a este accidente, que causó daños en la estructura de uno de los tres edificios de los que se compone este inmueble de propiedad municipal que fue inaugurado en 1970.

«Los chavales están de manera provisional ubicados unos -los de 5º y 6º- en varios locales del Ayuntamiento de Ibarra y otros -los de la E.S.O.- en unas aulas acondicionadas para la ocasión en el centro CIFP de Tolosa, en la Escuela de Papel», señala a este periódico Iker Gibelalde, director de la Ikastola.

Acerca de la naturaleza del incidente, el rector explica que «todo sucedió la noche del 5 al 6 de septiembre. No nos dimos cuenta. Antes, durante el verano, se habían estado haciendo unas obras de acondicionamiento y modernización, con el fin de redistribuir algunos espacios. El problema surgió cuando una de las nuevas tuberías del sistema anti-incendios del sótano se soltó y comenzó a echar agua de manera incontrolada».Al ver el ingente consumo de agua, el Consorcio de Aguas de Gipuzkoa se puso en contacto con la Ikastola. «Nos acercamos al edificio y vimos unas grietas en esa misma zona», indica Gibelalde.

Tras poner en conocimiento al equipo de gobierno de la localidad sobre lo sucedido, el siguiente paso fue el de llevar al lugar a un perito forense para que evaluará los daños. «Nos comunicó que no había daños graves en la estructura, pero que lo más seguro era que hasta que no se hiciesen más estudios y análisis del bloque, los jóvenes fuesen ubicados en otros espacios», aclara el director.

La solución tomada por los rectores, el Consistorio y las familias de los alumnos fue la de alquilar y colocar 14 aulas modulares en el patio de la Ikastola, cuya instalación está próxima a finalizarse. La de los barracones será una alternativa de corto o medio plazo como mínimo, puesto que parece muy complicado que los estudiantes puedan regresar a sus clases de origen antes de que termine el vigente curso lectivo.

 

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