Un viaje por las aguas del río Urola, mañana por la tarde, en kultur etxea

Imagen de una de las salidas organizadas al río Urola./
Imagen de una de las salidas organizadas al río Urola.

El Ayuntamiento ofrece la proyección del documental 'Urola Ibaia' en vísperas del 'Erreka Eguna'

CRISTINA LIMIALEGAZPI.

Faltan tres días para que niños y mayores vuelvan a adentrarse en el río Urola para limpiarlo de plásticos y de todos aquellos objetosque terminan contaminándolo, en el marco del 16º Erreka Eguna de Legazpi. No obstante y como novedad, mañana habrá ocasión de disfrutar de la proyección del documental 'Urola Ibaia', a las 19.00 horas, en la casa de cultura. Un formidable trabajo que fue grabado a lo largo de un año, entre 2017 y 2018, en el río Urola, pero sirve perfectamente para entender la historia y situación de los ríos vascos en general. El documental ha sido realizado por Javier Arenas, antiguo técnico de grabación de ETB.

'Ur' y 'Ola'

La cinta tiene una duración de 38 minutos, a lo largo de los cuales la historia del río Urola es narrada en euskera por la singular voz de quien fuera locutor de Loiola Irratia, Karmelo Otaegi. Comienza con la descripción de sus características, desde su lugar de nacimiento, hasta su longitud, los parajes que recorre, los afluentes que recibe en su camino, las cavidades que ha ido abriendo con su erosión... Su propio nombre, compuesto por 'Ur' y 'Ola', es un fiel referente sobre su influencia en el valle, creando a su alrededor toda una cadena de oficios al albor de ferrerías, molinos, cascadas para centrales eléctricas...

El documental avanza en el tiempo y ahonda en las agresiones que el río comenzó a sufrir un siglo atrás con la industrialización y sus vertidos, hasta llegar a perder casi la fauna y la vida que alberga. También retrata la fuerza y capacidad de destrucción que la propia naturaleza ha mostrado en ocasiones, mediante imágenes realmente impactantes sobre sus consecuencias en el entorno.

A continuación, la grabación describe la situación actual del río y cómo la canalización de los residuos y la construcción de depuradoras han propiciado su camino de recuperación. Pone especialmente el foco en la flora y la fauna que lo habitan, protagonizando esta última la parte más larga del documental, donde se busca captar la atención del espectador con imágenes y música de lo más exóticas. Después, profundiza en las consecuencias del comportamiento humano y la falta de conciencia hacia el río.

Muestra la cantidad de residuos que acaban en el mismo y se hacen visibles a través de personas sensibilizadas que realizan iniciativas para cuidarlo como el Erreka Eguna.

La cinta culmina con un bertso de Sebastian Lizaso que llama a la responsabilidad del ser humano de mantener limpia una fuente de vida tan grande como el río.