El último Artzain Eguna de Félix Pinillos

Félix Pinillos rodeado de sus nietos en su último Artzain Eguna como miembro de la feria de artesanías, el pasado domingo./  LIMIA
Félix Pinillos rodeado de sus nietos en su último Artzain Eguna como miembro de la feria de artesanías, el pasado domingo. / LIMIA

El pasado domingo participó por última vez con sus tallas | «He acudido durante 20 años seguidos y doy por cumplida esta etapa», señala satisfecho y agradecido con el público

CRISTINA LIMIA LEGAZPI.

El Artzain Eguna del pasado domingo fue el último de Félix Pinillos como artesano que muestra sus obras dentro de la feria. A sus 80 años de edad y tras haber completado 20 tomando parte en ella sin fallar ni una sola vez, Pinillos ha decidido dar por finalizada su participación. «Creo que todo tiene su tiempo y está bien dejar paso a la savia nueva, yo doy por cumplida mi etapa dentro de la feria y lo hago satisfecho», explica Félix.

Su último día le resultó, como no podía ser de otra forma, especial. Esta vez, estuvo rodeado de sus cuatro nietos, Leire, Ainara, Kepa y Unai. Tampoco le faltó el cariño del público. «Sobre todo, noté el aprecio de la gente por lo que hago», describe.

Su 20ª exposición dentro del Ar-tzain Eguna estuvo integrada por verdaderas obras de arte en madera. Tres kutxas (una de las grandes debilidades de Félix), dos violines, un violonchelo, dos caricaturas, una suya propia y otra de Patricio Echeverría realizada en base a una fotografía del empresario extraída del libro escrito por el padre Lasa de Arantzazu sobre Legazpi en 1970 y una talla de la célebre cantante de ópera fallecida María Calas en proceso de ejecución hicieron las delicias de los visitantes que pararon en su puesto. Félix reconoce que la feria ha cambiado en todo este tiempo. «Especialmente, el interés del público por la artesanía en general ha bajado, los años no pasan en balde, la gente se va haciendo mayor o desaparece y las nuevas generaciones no tienen la misma afición por este tipo de cosas», cuenta. Una afición que él recuerda tener desde los diez años y que despertaron las kutxas. «Estaban en las casas pudientes, en mi casa no había y me llamaban muchísimo la atención», relata. Años después, en 1997, realizó la primera. «Cuando Iñaki Urdangarin se casó con la princesa Cristina, el Principado de Asturias les obsequió una kutxa como regalo de boda, cuando la ví pensé 'si yo supiera la escala y las medidas la haría mañana mismo', al comentarlo con un compañero de la fábrica de Patricio Echeverría, el perito Jesús García, se ofreció a ayudarme haciendo los planos con las medidas que quería y de esta forma, me puse a ello», recuerda Félix.

De las kutxas a las argizaiolas

Aquella kutxa marcó el comienzo de su larga historia de amor con la madera. Desde entonces, ha realizado más kutxas, maquetas, paragüeros, relojes... Se ha atrevido con violines y hasta con un violonchelo y cabe destacar de forma especial su colección de argizaiolas, detrás de las que se esconde otra bonita historia. Estas obras, actualmente desconocidas para muchos, son reproducciones exactas de las velas con las que antaño se recordaba a los difuntos en las distintas parroquias de Gipuzkoa. «José Luis Ugarte tuvo la culpa de que yo empezara a realizar argizaiolas, un día me vio tallando una kutxa de madera en casa y me preguntó si alguna vez había pensado en hacer argizaiolas, le dije que no sabía lo que eran, porque yo soy de Legaria y en esa zona de Navarra no se usaban, entonces, me trajo un libro de Luis Pedro Peña Santiago, donde aparecían catalogadas las argizaiolas que había en los distintos pueblos de Gipuzkoa y le indiqué que escogiera una para que yo se la hiciera», cuenta Pinillos. De esta forma, emprendió una colección que hoy en día alcanza las 80 piezas. Todas ellas son únicas y están hechas con la madera de las cubas de vino que el propio Félix ha ido adquiriendo en la localidad navarra de Sorlada. «Se trata de roble de más de 200 años, que dota a cada pieza de un envejecimiento y calidad excepcionales», señala el autor. Esta colección de argizaiolas estuvo expuesta en once casas de cultura de Gipuzkoa y una de Navarra y actualmente se encuentran en el museo que Félix tiene en Legaria (Navarra), su localidad natal, junto al resto de sus creaciones.

Asegura que el próximo año acudirá al Artzain Eguna, esta vez como visitante. «Sin duda, es una de las fiestas de mayor repercusión e importancia que se realiza en Legazpi», valora. Pese a su marcha de la feria como expositor, Félix continuará haciendo talla, disfrutando y haciendo disfrutar de su talento con la madera.

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