La San Silvestre llega para quedarse

Gran ambiente en el pistoletazo de salida de la carrera, a las cinco de la tarde, en Kale Nagusia./  FOTOS LIMIA
Gran ambiente en el pistoletazo de salida de la carrera, a las cinco de la tarde, en Kale Nagusia. / FOTOS LIMIA

La carrera popular llenó de corredores y gran ambiente las calles de Legazpi el 31 de diciembre por la tarde

CRISTINA LIMIA LEGAZPI.

La tarde del 31 de diciembre fue diferente a las anteriores en Legazpi. Más de doscientos corredores tomaron las calles de la localidad, numerosos de ellos disfrazados, algunos compitiendo en pareja, otros de forma individual... pero todos con muchísimas ganas de pasarlo bien. Era la primera San Silvestre de Legazpi y el entusiasmo se palpaba tanto entre los participantes como entre el público.

«Estamos muy agradecidos con la respuesta de la gente», señala el organizador, Gaizka Romero. La carrera popular dio el pistoletazo de salida a las cinco de la tarde desde Kale Nagusia, dotada de un recorrido de 5 kilómetros que subía hasta Laubide, llegaba hasta Bikuña y culminaba en Kale Nagusia con un gran chaparrón de premios. Los vencedores de esta primera San Silvestre fueron el arrasatearra Endika Donnay en la categoría masculina y la legazpiarra Irati Zurutuza en la femenina. El podio masculino se completaba con el legazpiarra Rubén Lanz en segunda posición y el urretxuarra Iker Martínez en tercera, y el podio femenino lo hacía con dos legazpiarras, Sara Juez en segundo lugar e Irene Paredes en tercer lugar.

También hubo premios para los primeros locales, que recayeron en Cipri Burcio en la categoría masculina, Mikele Zurutuza en la categoría femenina y Alejandro Borges e Itziar Marín en la modalidad de parejas. En cuanto a la pasarela de disfraces, el primer premio se lo llevó la simpática pareja de baserritarra y buey de Lakiola, y el segundo la colorida cuadrilla de limpiadoras.

Minutos antes de la prueba tuvo lugar un emotivo homenaje a Iosu Egaña. El joven, que perdió su pie izquierdo tras un accidente laboral en junio de 2017, se disponía a tomar parte en la carrera con prótesis a modo de reto personal, y al mismo tiempo, como forma de reivindicar el apoyo a las personas con algún tipo de discapacidad que quieren practicar deporte. Finalmente no pudo participar, pero su cuadrilla de Oñati, pueblo del que se mudó a Legazpi, brindó un cariñoso reconocimiento tanto a Iosu como a su mujer, luciendo camisetas con su nombre.

«En 2019, más y mejor»

Tras el gran éxito de esta primera San Silvestre, la carrera llega para quedarse. «Siempre hay aspectos en los que mejorar y así lo haremos en las próximas», señala Gaizka Romero, muy contento con el apoyo recibido para la organización de la prueba. «Tengo que dar las gracias a mucha gente, a los voluntarios que han echado una mano en distintas tareas, a Atzegi, a Telleriarteko Txirrindulari Elkartea, al Ayuntamiento, a los comercios y empresas por toda su ayuda», valora el organizador de la prueba.