Una parada en la Ruta del Hierro

Imagen de la exposición instalada en el Museo del Hierro Vasco, abierta al público de martes a domingo de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 17.30./
Imagen de la exposición instalada en el Museo del Hierro Vasco, abierta al público de martes a domingo de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 17.30.

El paseo a Mirandaola puede combinarse con la visita a una exposición especial hasta el próximo día 21, con entrada gratuita

CRISTINA LIMIALEGAZPI.

El paseo hasta Mirandaola puede combinarse con la visita a una exposición especial durante estos días. El Museo del Hierro Vasco acoge la muestra 'Ruta transfronteriza del Hierro en los Pirineos' hasta el 21 de julio. La entrada a la misma es gratuita y el horario de visita es de martes a domingo, de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 17.30.

«Esta exposición permite recorrer la historia del hierro a través de los testimonios de la larga tradición siderúrgica que ha dejado una huella profunda en el paisaje y en el tejido urbano del macizo: minas, carboneras, fraguas, hábitat de los obreros, así como elementos arquitectónicos, esculturas contemporáneas y museos. Todo ello nos invita a adentrarnos en la aventura del hierro en los Pirineos», explica Aurelio González desde Lenbur. La fundación legazpiarra forma parte de la 'Ruta transfronteriza del Hierro en los Pirineos' junto a otras entidades e instituciones que reman juntas en la labor de estudiar, conservar y difundir el patrimonio minero y siderúrgico de la zona.

«Desde la sencillez de los primeros objetos, hasta la complejidad de las actuales aeronaves, la evolución de la producción del hierro ha transcurrido paralela a los grandes cambios que ha sufrido la humanidad, la adopción del hierro como material de construcción supuso una revolución, la industrialización permitió aumentar la producción del acero, siendo el pilar sobre el cual se cimentó la entrada a la modernidad», explica González. «En el siglo XVI, la Ruta del hierro en los Pirineos fue una respuesta del pueblo a la violencia de los estados y de las regiones, con una cooperación transfronteriza fraternal. También entrañó una respuesta a la crisis, unida a la escasez de madera», explica.

«El mundo actual y su industria no se podrían concebir sin la presencia del hierro»«Son muchas las instituciones que se han dedicado a estudiar este patrimonio»

«El mundo actual no se podría concebir sin la presencia del hierro, el sector de la construcción inmobiliaria, la industria naval, la ferroviaria, la automovilística o la aeronáutica son los últimos resultados de una evolución iniciada muchos siglos atrás. Estas innovaciones y las que les precedieron son un patrimonio con valores claves para entender cómo hemos llegado al estado actual», apunta.

«Son muchas las instituciones que se han dedicado a estudiar y conservar este patrimonio minero y siderúrgico, que podemos incluir dentro del patrimonio industrial, sin embargo, son menos las instituciones que dentro de las regiones pirenaicas se han dedicado a conocer, preservar y abrir al público parte de este patrimonio», indica. «La Generalitat de Catalunya, a través del Museo Nacional de la Ciencia y de la Técnica de Catalunya, el Consejo General de la Arieja, el Govern d'Andorra desde el Departament de Patrimoni Cultural, la Diputacion de Gipuzkoa, fundaciones como Lenbur, asociaciones como 'Fer et savoir faire' y ayuntamientos como el de Beasain, Zerain, Ormaiztegi y Mutiloa, han colaborado considerablemente para que esto sea posible», señala. Paso a paso, ese reto ha ido tomando cuerpo durante las últimas décadas. En mayo de 2004, la 'Ruta del Hierro en los Pirineos' entró a formar parte del programa de los Itinerarios Culturales del Consejo Europeo.

El 9 de diciembre de ese mismo año, la ruta recibió oficialmente la mención de 'Itinerario Cultural del Consejo Europeo'. Con motivo de dicha mención, se editó su primer folleto y en 2005 se creó la página web. También se establecieron comunicaciones con el Instituto Europeo de Itinerarios Culturales y la ruta comenzó estar presente en las diversas reuniones y manifestaciones culturales del mismo. Junto a ello, se produjo la firma de un convenio para la puesta en funcionamiento de este itinerario transfronterizo entre Andorra, Aquitania, Ariège, Cataluña y Gipuzkoa.

Etapa actual

«Después de un tiempo de parón en el proyecto motivado por la crisis económica, en el año 2017 se retomó el espíritu del mismo, ampliando los participantes en dicha ruta», explica Aurelio González. En el caso de Gipuzkoa, actualmente forman parte de ella la Diputación, los ayuntamientos de Beasain, Aia, Zerain, Mutiloa, Oiartzun, Irun, Eibar, Elgoibar, Ormaiztegi, Azpetia Errenteria y la fundación Lenbur.

«En esta nueva etapa, además de ampliar, renovar y mejorar la página web, se plantea la puesta en marcha de la exposición itinerante que en estos momentos recala en el Museo del Hierro Vasco de Mirandaola y que se encuentra recorriendo todos los recursos que componen la ruta», indica. Dicha exposición comenzó a itinerar en el año 2018 y está prevista su finalización este año.