El centro extremeño La Bellota caldeó la fría mañana del domingo

Bonita imagen del encuentro intergeneracional entre extremeños e hijos y nietos de extremeños durante la fiesta. /  FOTOS LIMIA
Bonita imagen del encuentro intergeneracional entre extremeños e hijos y nietos de extremeños durante la fiesta. / FOTOS LIMIA

Sus socios ofrecieron una apetitosa fiesta de la matanza del cerdo en la azoka | Pintxos de carne, migas, vino y el encuentro entre distintas generaciones de extremeños y legazpiarras protagonizaron la mañana

CRISTINA LIMIA LEGAZPI.

La mañana del domingo no invitaba demasiado a salir de casa, pero ni el frío, ni los chaparrones, restaron calor y ambiente a la fiesta de la matanza del cerdo celebrada por el centro extremeño La Bellota al resguardo de la azoka.

«Estamos muy agradecidos con toda la gente que se ha acercado a compartir con nosotros esta actividad tan especial, llevamos 17 años organizándola con el objetivo de dar a conocer nuestras tradiciones y nuestra gastronomía, estrechar lazos... y la respuesta ha sido muy positiva», señalan desde La Bellota.

El menú no era para menos: pintxos de carne preparada a la plancha, panceta, vino de la tierra y migas, tanto blancas, hechas al estilo de Badajoz únicamente con ajo y aceite, como rojas, preparadas al estilo de Cáceres con pimiento, pimentón y panceta. Todo ello estuvo acompañado por la actuación del grupo musical del propio centro, 'Sones de Extremadura'.

El cerdo, encargado a la carnicería Okela y de cien kilos de envergadura, llegó el viernes por la tarde al centro extremeño, abierto en canal y listo para ser despiezado. De esta forma, daba comienzo un intenso fin de semana para los socios de La Bellota, quienes dedicaban horas y horas de preparativos para una fiesta que además de dejar satisfecho al paladar, da lugar a múltiples encuentros. Los extremeños que un buen día tuvieron que dejar su tierra atrás en busca de un futuro mejor se reúnen, en ambiente festivo, con sus vecinos de Legazpi, aquellos que forman parte de su nueva vida desde entonces. La fiesta también refleja el encuentro intergeneracional de abuelos extremeños e hijos y nietos que nacieron aquí, quienes ha recibido un pedacito de la cultura y costumbres de aquella tierra a través de sus progenitores.

Ahora se acerca otra fecha importante para el centro extremeño, la celebración, en 2020, del 25 aniversario de su fundación en Legazpi.