Adiós al curso de verano infantil

Niños en una de las actividades del curso de verano. / LIMIA
Niños en una de las actividades del curso de verano. / LIMIA

El ayuntmaiento da las gracias a los monitores por el trabajo realizado y a las familias de los 292 niños apuntados por la confianza depositada

CRISTINA LIMIALEGAZPI.

La semana pasada llegó la hora de la despedida para los 292 niños y 25 monitores que han participado en el curso de verano organizado por el departamento de Euskera del ayuntamiento. Atrás quedan el alboroto, la alegría, los juegos, las manualidades y otras tantas actividades con las que han llenado las calles de Legazpi durante el mes de julio.

Desde el consistorio realizan un satisfactorio balance de la actividad. Por un lado, dan las gracias a los 25 jóvenes de la localidad que han ejercido de monitores y al coordinador que ha estado al frente de ellos, Oier Gabiria, por el buen trabajo realizado. Por otro, muestran su agradecimiento a las familias de los niños por la confianza depositada.

Nada más finalizar el curso, el ayuntamiento realizó una primera valoración con los monitores y el coordinador, a fin de recoger impresiones y analizar posibles aspectos a mejorar que se tendrán en cuenta en la organización del curso del año que viene. Junto a ello, el consistorio ha extendido una encuesta de valoración a las familias de los niños participantes, de las que 146 ya han remitido la suya debidamente rellenada. Cabe recordar que el curso de verano ha aglutinado a niños de entre 3 y 10 años, distribuidos en 21 grupos. La iniciativa tiene dos objetivos principales. Por un lado, que los pequeños disfruten del tiempo libre en euskera. Por otro, crear un espacio donde los escolares estrechen vínculos y hagan nuevas amistades con niños con los que no coinciden durante el resto del año.

Actividades variadas

Las actividades llevadas a cabo con ellos desde el 1 al 24 de julio han sido múltiples y variadas, prácticamentodas ellas en parques y calles, desde juegos, manualidades, salidas a la piscina, pequeñas excursiones a Mirandaola en bicicleta o visitas al Rincón del Pan, hasta la tradicional celebración de San Fermín con encierro incluido o la fiesta de fin de curso del pasado 24 de julio.