Vitoria roza el lleno en el puente

Un grupo de turistas se dirige a su hotel en Vitoria. /  B.C.
Un grupo de turistas se dirige a su hotel en Vitoria. / B.C.

Los hoteles se llenan de madrileños y catalanes. Los agroturismos alaveses tienen la mayor ocupación de Euskadi

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO VITORIA.

La imagen del turista plano en mano -en papel o en cualquier dispositivo electrónico- ha vuelto a convertirse en habitual desde ayer por las calles de Vitoria. El puente de la Constitución será positivo para los hoteles, que registrarán cifras de ocupación muy altas sobre todo hoy y mañana, para la hostelería y para el sector comercial en general. Sin olvidar a los principales polos de atracción de visitantes, con la catedral de Santa María a la cabeza y las rutas guiadas o propuestas museísticas como alternativas en todas las ofertas. Y aunque algunos ni lo sepan, los viajeros también podrán disfrutar de la ya tradicional cita con el vino en Ardoaraba. O desplazarse a Rioja Alavesa, donde la presencia de turistas también está garantizada. Como en la capital, apenas quedan habitaciones libres.

A pesar de las últimas cifras del Eustat, que reflejaban un ligero descenso en el número de visitantes que han llegado al territorio en los últimos meses, en este puente no habrá retroceso en la comparativa con el año pasado, que deparó un balance más que satisfactorio. «Muy similar», es la expresión que utilizan en la mayoría de los hoteles consultados por este periódico. La dinámica positiva afecta, igualmente, a los alojamientos rurales. La ocupación en agroturismos y casas rurales en el cómputo de tres noches -desde ayer hasta el sábado- llega al 76%, «igual que el año pasado, pero entonces el puente fue más largo», avisa Idoia Ezkurdia, técnico de Nekatur. La noticia todavía tiene otro aspecto positivo más: «Álava presenta la mejor ocupación en comparación con los otros dos territorios vascos», añade Ezkurdia. Bizkaia se queda en el 66,05% y Gipuzkoa, en el 65,98%.

El territorio alavés puede sacar pecho esta vez en la 'competición' con su vecino vizcaíno, que se enfrenta a un puente atípico con una ocupación que rondará el 46%, según los datos que maneja Destino Bilbao, organización que aglutina la mayoría de los establecimientos de entre 3 y 5 estrellas de esta ciudad.

Campo base

Aunque no por ello la capital vizcaína dejará de ser un enclave de obligada visita incluso para muchos de los que han elegido Vitoria para pernoctar. Su ubicación geográfica la convierte en un lugar estratégico para, además de visitarla, convertirla en el campo base del puente. «Es un poco su sede», argumenta Olga Martín, subdirectora del AC General Álava. En este tipo de periodos vacacionales, «se quedan más que en verano, que en muchos casos se limitan a una noche», añade. De hecho, la estancia más habitual en esta ocasión será de «dos noches, principalmente las del jueves y el viernes -por ayer y hoy-. Parece que el sábado mucha gente ha preferido adelantar los regresos para evitarse los atascos del domingo», explica Gema Guillerna, directora del NH Canciller Ayala.

Esa opción permite, en cualquier caso, disfrutar de tres días fuera. Los viajeros llegan pronto el primero y se van tarde el último. También en la Rioja Alavesa «el sábado es el día más flojo, el resto está muy bien», reconoce Elena Muras, directora del Viura, en Villabuena. Aunque tanto el Abba Jazz de Vitoria como el Villa de Laguardia, son excepciones. «Estamos completos las tres noches, pero hay que tener en cuenta que somos un hotel pequeño, de 25 habitaciones», dicen desde el establecimiento de la capital. «Llenaremos los tres días», comenta Luis Armendáriz, director del hotel del enclave más turístico de Rioja Alavesa. Los clientes son, sobre todo, «nacionales y muchos de la zona, de País Vasco y Navarra», argumenta.

El origen del turista es «fundamentalmente nacional», abunda Guillerna. Y de carácter «familiar, con mayor presencia de madrileños, catalanes y valencianos. Hay algo de procedencia extranjera, pero en menor medida», detalla la directora del Holiday Inn, Natalia Lasarte, coincidiendo con sus compañeras.

Ese perfil de turista familiar no es el que apuesta por el hotel Viura, donde «notamos ahora más turismo en pareja». Sin embargo, su directora advierte de que es diferente al del resto del año. En otros momentos, «pasan el día por la zona y después se quedan a cenar en el hotel», pero a tenor de las reservas, «en este puente son más de visitar otros restaurantes», añade, o de decantarse por la variada oferta de pinchos. «Notamos diferencias en el perfil», reitera la directora de un establecimiento de 33 habitaciones que en otros periodos tiene una alta afluencia de visitantes extranjeros, tanto en Semana Santa «si es tardía» como en el arranque del otoño y en octubre, atraídos por las vendimias y el paisaje del vino.

En el aspecto que no presenta diferencias este establecimiento respecto a los demás es en los cambios de hábitos de los clientes a la hora de realizar las reservas. «La gente cada vez espera más. Las reservas de última hora son más habituales». Esas palabras pueden ponerse en boca de cualquiera de los consultados. «Es una tendencia clara».

 

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