Luz verde a la construcción del embalse de Barrón

Zona donde se hará el embalse. /  B.C.
Zona donde se hará el embalse. / B.C.

Almacenará 4,3 hectómetros cúbicos de agua y forma parte del plan foral de regadío de Valles Alaveses, presupuestado en 182 millones de euros

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO VITORIA.

El proyecto foral de mejora del regadío en Valles Alaveses que incluye la construcción en Barrón de un embalse de 4,3 hectómetros cúbicos acaba de recibir el plácet del Ministerio de Biodiversidad y Calidad Ambiental. Pese a las más de 30 alegaciones presentadas por colectivos ecologistas, partidos, agricultores y otros particulares, el plan cuenta ya con la «declaración de impacto ambiental favorable» por parte del Gobierno de Pedro Sánchez, según se publicó este jueves en el Boletín Oficial del Estado. Es el primer pantano al que se da luz verde en España en este siglo. Equo Berdeak ha registrado una iniciativa parlamentaria en Madrid para exigir su paralización.

El embalse de Barrón forma parte de un plan de modernización y mejora del regadío en la comarca de Valles Alaveses y es la pieza más controvertida de una red que incluye otra presa de menor tamaño (El molino), tres balsas, bombeos y una nueva malla de conducciones tejida alrededor de los ríos Omecillo, Tomecillo, Ebro, Bayas y Zadorra. El Departamento foral de Agricultura que dirige Eduardo Aguinaco ha defendido que esta red, presupuestada en 182 millones de euros, persigue una mejora en la eficiencia de la gestión del agua para el regadío y garantizará asimismo la disponibilidad de la misma en los meses de verano. Según sus cálculos, se beneficiarán de la misma 500 agricultores de Valdegovía, Añana, Armiñón, Ribera Alta y Baja, Kuartango, Lantarón, Berantevilla y Zambrana.

Este es el pantano que ha motivado el mayor rechazo en la zona, sobre todo entre los vecinos de Barrón, los más afectados por la inundación de terrenos y paradójicamente los menos beneficiados por la infraestructura. La Diputación plantea ubicar el pantano entre esta localidad y Atiega, lo que supone anegar además de fincas de cultuvo, parte de la carretera secundaria A-4319 que enlaza Tuesta con Barrón. Esto obliga a hacer un nuevo vial que rodee la presa y los botánicos han alertado de que puede suponer la extinción de los 200 únicos ejemplares de la genista eliassennennii que crecen en la zona y que está incluida en el catálogo vasco de flora silvestre amenazada.

Medidas correctoras

Las afecciones a paisajes singulares, zonas arqueológicas y a los caudales de los ríos derivadas de los cruces de las conducciones y de las líneas eléctricas; el temor a que deje de anidar la única pareja de águila real que habita a 700 metros de la presa, a que se produzcan cambios en el clima que afecten al visón europeo o a la nutria, o el problema de la intersección de la red con grandes rutas culturales como el Camino de Santiago o algunos GR también han sido alegaciones analizadas por los técnicos del Ministerio.

Toman en consideración algunas de ellas, como la de modificar el trazado de la carretera para tratar de esquivar el hábitat de la genista. Sin embargo, salvo proponer algunas medidas correctoras para minimizar el posible impacto de las obras en el entorno, Madrid apenas obliga a hacer cambios significativos en un proyecto que está previsto que paguen a partes iguales la Diputación alavesa y la Sociedad Estatal Aguas de las Cuencas de España (Acuaes). Portavoces de Agricultura han señalado este viernes que la institución foral estudia qué correcciones tendrá que hacer al proyecto y ha asegurado que mantiene su apuesta por el plan y por el embalse. Los colectivos ecologistas, por su parte, consideran «innecesario» el proyecto. Consideran que tendrá «gran impacto ambiental» y cree que es «propio de épocas pasadas». Apuestan por una red de pequeñas balsas de riego y tanto Equo Berdeak como Ecologistas en Acción piden su paralización.