El retablo de San Pedro de Zarimutz cumple hoy 252 años

Imagen del retablo. /  DV
Imagen del retablo. / DV

El investigador atxabaltarra Aitor Antxia Leturia descubre el documento en el que se desarrolla el convenio para su construcción

J. RAMOSESKORIATZA.

El retablo principal dedicado a San Pedro de la iglesia de Zarimutz cumple hoy 252 años desde su colocación. Así se detalla en el documento hallado por el investigador atxabaltarra Aitor Antxia Leturia en el que se desarrolla el convenio que otorgaron Domingo López de Bergara y Manuel Ignacio de Murua para la construcción de los retablos de la Iglesia de Zarimutz.

«El 10 de noviembre de 1766 se juntaron el cura Juan Ignacio de Minteguia y un vecino muy piadoso, Domingo López de Bergara, que quería dejar señal de su paso por la vida a la vez que de la devoción que tenía hacia San Pedro. Se reunieron con el maestro arquitecto Manuel Ignacio de Murua, vecino de Zumarraga, que acudía por sí y en representación de Tomás de Aizguibel, también maestro arquitecto y vecino de Villarreal. En esta reunión acordaron que en breve plazo debían trabajar para erigir unos retablos, uno principal dedicado a San Pedro y dos colaterales», señala Antxia.

Hechos en Villarreal

Según los datos recogidos por Antxia, Juan Ygnacio de Minteguia era el párroco de Zarimutz y había nacido en Alegia y falleció en Zarimutz el año 1785. Por otro lado el generoso pagador era Domingo López de Bergara Gorosarri, nacido en Zarimutz el año 1699 y era hijo de Bautista López de Bergara y de María Gorosarri.

Los comparecientes citados en el documento establecieron que los retablos que se harían en Villarreal serían de roble y castaño seco y la talla de San Pedro «sería buena con sus ojos de cristal y las llaves en la mano». Asimismo sería a cuenta de los citados maestros «el añadir el adorno necesario para llenar el hueco que pudiere quedar entre la bóveda y el retablo maior».

En cuanto a los plazos, el retablo mayor dedicado a San Pedro debía ser colocado para el 29 de junio de 1767 y los colaterales se colocarían para el día de Todos los Santos del mismo año. Para ello el citado Domingo López de Bergara abonaría 9.900 reales de vellón en dos mitades: una mitad cuando la pidiesen los citados maestros y la otra cuando se colocasen satisfactoriamente los retablos.