La Pedagogía de la Confianza llega también al bachillerato en Arizmendi

Todos los participantes en el acto que se desarrolló en Almen posaron juntos al final. / JOXEBI
Todos los participantes en el acto que se desarrolló en Almen posaron juntos al final. / JOXEBI

Se ha puesto en marcha este curso y el viernes se presentó a diferentes autoridades

JOXEBI RAMOS ESKORIATZA.

La Pedagogía de la Confianza sigue dando nuevos pasos en su senda transformadora, en esta ocasión en Bachillerato, con jóvenes de 16 a 18 años, por primera vez en Euskal Herria. En un acto celebrado al mediodía del viernes, el director de dicha sede de Arizmendi ikastola, Unai Busturia, expuso al medio centenar de representantes de diferentes entidades, los cambios que se habían producido en este proyecto transformador en bachillerato. Se contó con la presencia de Luzia Torrealdai, directora de Innovación Educativa del Gobierno Vasco; Markel Olano, diputado general de Gipuzkoa; los alcaldes de Eskoriatza y Aretxabaleta Joserra Zubizarreta y Unai Elkoro; Javier Goienetxea presidente del Congreso Mondragon; representantes de los grupos municipales del ayuntamiento de Aretxabaleta, del movimiento de cooperativa, de la federación de ikastolas, y de las direcciones de las ikastolas de Ordizia, Urretxu-Zumarraga y Oteitza Lizeoa de Zarautz.

Fue en el año 2009 cuando se iniciaron los primeros pasos de la Pedagogía de la Confianza, en la ikastola Arizmendi con una absoluta transformación en la finalidad, la metodología y la arquitectura. En los siguientes años se ha materializado la esperada transformación en pedagogía y arquitectura en los seis edificios de Educación Infantil, uno en Eskoriatza, uno en Aretxabaleta y cuatro en Arrasate-Mondragón, es decir en toda la etapa de niños hasta los seis años de edad. En el año 2016 se extendió a la Educación Primaria y en 2017 alcanzó la totalidad de esa etapa de 6 a 12 años de edad, en el edificio Santa Teresa de Arrasate, tanto en diseño como ejecución arquitectónica.

«Nuestra meta es la persona»

La presidenta de Arizmendi, Aitziber Arregi, señalaba que «nuestra meta es la persona, cooperativa, euskaldun y competente, y la Pedagogía de la Confianza es nuestra herramienta. Es decir, ser acompañante del alumno en su proceso educativo, para que confíe en sí mismo, en los demás y en su entorno, y así desarrolle todas las capacidades que posee».

Pero en la actualidad, el paso dado en Bachillerato constituye un salto cualitativo de la Pedagogía de la Confianza y Arizmendi ha logrado la deseada transformación en el espacio del edificio Almen, en el curso 2017-18. La meta de la Pedagogía de la Confianza es la educación euskaldun cooperativa y la arquitectura juega un papel decisivo en su desarrollo, tanto para que el alumnado tenga confianza en sí mismo, como en los demás y en su entorno. Por ello, a lo largo del pasado año 2017, se activó un proyecto intercooperativo, con la participación de los arquitectos Ahinitze Errasti y Alex González del estudio Nondik, el equipo de arquitectos de LKS, con

Joxe Oleaga a la cabeza, un equipo de diseñadores de muebles de la cooperativa Eredu/Enea sita en Legorreta, liderado por Fermín Azaldegi, un equipo de profesionales de la educación secundaria cuyo responsable era Unai Busturia, director de Almen, y la totalidad de los estudiantes. Su reto consistía en dar con un diseño y un desarrollo de los espacios y muebles que se ajustaran a las necesidades de la Pedagogía de la Confianza en Bachillerato, de 16-18 años de edad.

Así se ha realizado un diseño singular, específico, para que el alumnado de Bachillerato se autogestione, planteen y ejecuten proyectos cooperativos, les sea posible el aprendizaje individual, y en pequeño y en gran grupo, puedan compartir proyectos colaborativos con grupos de distintas edades, se visibilicen alumnos y profesores desde diferentes punto de observación, las actividades se desarrollen en una única planta y estén a la vista de todos, el mismo espacio pueda tener diferentes funciones y se pueda emplear para diversas actividades, en un ambiente natural y de confianza.

Cuatros rasgos del ambiente

Según manifestaron los arquitectos Ahinitze Errasti y Alex González, «el ambiente de Bachillerato ha de reunir cuatro grandes rasgos. La arquitectura experiencial que ha de ser escenario que invite a vivir diversas experiencias y, al mismo tiempo, dé pie a generar situaciones pedagógicas. La circulación interna que posibilite diferentes interacciones para moverse libremente a lo largo de todo el espacio. Los entornos variados para que el espacio educativo sea inclusivo, se precisa de un entorno complejo constituido por pequeños y diversos ámbitos. Y la vida propia del edificio, una vez ejecutadas las obras, los usuarios conquistan el nuevo entorno a través de su uso cotidiano generando relaciones identitarias con el lugar y construyendo nuevas situaciones en el mismo».

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