Una tradición que se está perdiendo

Hace tres décadas subir a Aran-tzazu andando el día de la Virgen era aún una tradición bastante arraigada entre los oñatiarras. «Participaba mucha gente, escolares, familias.. lo de ir a misa era ya cuestión de fe, pero mientras se celebraba el oficio, la explanada de la Basílica y los alrededores preservaban ese ambiente especial de día grande, con chavales jugando, y gente disfrutando de la oferta gastronómica y natural» recuerdan algunos habituales . «En los últimos tiempos la iglesia se llena de los más fieles a la festividad, pero esa atmósfera popular que hacía del 9 de septiembre el día grande de Aran-tzazu, se está perdiendo. Por eso aprovechando que mañana es domingo y se celebra el centenario de la proclamación de la Virgen como patrona de Gipuzkoa, sería bonito que la gente se animase a disfrutar de todo lo que engloba Arantzazu» coinciden algunos oñatiarras y los franciscanos poniendo en valor ese «lugar de encuentro, abierto a la sociedad» que tanto ilusionaba al fallecido Inaki Beristain. Naturaleza, cultura,arte y espiritualidad son otro reclamos para acercarse mañana a disfrutar de Arantzazu.

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