Tambores de fiesta para iniciar la cuenta atrás

Alrededor de 180 niños de entre 8 y 10 años pasearon su garbo a golpe de palillo. Tambores y barriles pusieron la banda sonora a una fiesta que los adultos repetirán el sábado. /
Alrededor de 180 niños de entre 8 y 10 años pasearon su garbo a golpe de palillo. Tambores y barriles pusieron la banda sonora a una fiesta que los adultos repetirán el sábado.

Los txikis arrancaron la tarde mirando al cielo, pero el tiempo respetó el primer redoble festivo. Hoy, la cartelera también viene cargada de citas |

MARIAN GONZALEZOÑATI.

Todavía quedan seis días para que la bajada del txantxiku descorche la alegría, pero en la calles ya se palpita la fiesta, y los más txikis fueron ayer unos excelentes embajadores de lo que se avecina. El anual redoble de ilusiones infantiles, pasará hoy al mediodía el relevo a los bebés nacidos desde los pasados sanmigeles, a los que se les anudará el pañuelo festivo en el Ayuntamiento siguiendo la tradición Atsolorra. Y por tarde, Kanpantxo Kultura Elkartea, recuperará el desfile de comparsas de gigantes, cogiendo el testigo que dejó Martiñola.

Pero vayamos por partes. Ayer, alrededor de 180 niños de entre 8 y 10 años protagonizaron el primer redoble festivo a golpe de palillo. Pusieron empeño en seguir las notas de la Banda de Música, aunque lo menos importante era la calidad de la interpretación. Su alegría y desparpajo bastaba para conquistar a un público entregado: familiares y amigos que, con cámaras y móviles en mano, les filmaban y fotografiaban. Tamborreros y tamborreras; cantineras, las compañías mixtas de baserritarras, cocineros y chalecos; abanderadas, abanderados y gastadores; atronaron el casco histórico acompañados por una carroza pirata dinamizada por Irazan.

Una hora antes del desfile, decenas de grupos comenzaban a agolparse en Santa Marina con sus batutas, banderas y barriles en mano impacientes a la espera del comienzo del desfile. Mirando al cielo y esperando que los nubarrones no aguaran la fiesta. Emoción, nerviosismo, impaciencia. Cualquiera que fuera el sentimiento vivido por los pequeños protagonistas minutos antes de la tamborrada, se tradujo después en un atronador, simpático y colorista desfile. Todo un escaparate de emociones y entusiasmo que terminó en la plaza con el alarde final.

Tras romper filas, el testigo pasó a los gigantes, que hoy volverán a salir en formato de desfile de comparsas. Participarán las dos oñatiarras: la del Ayuntamiento y la de Atzeko Kale, y los invitados de Basurto. La música la pondrán los gaiteros de Arrasate, y el desfile arrancará en Kanpantxo -en un guiño al nombre de la nueva agrupación-, y finalizará en la plaza, con los bailes de las tres comparsas.

El maratón de citas de la jornada de hoy arrancará con el certamen internacional de habilidad de perros de pastor (10.30) en Santa Lucía, el concurso de pintura al aire libre por las calles con premios en metálico para adultos y gaztetxos, y la ceremonia 'Atsolorra' de bienvenida e imposición de pañuelito a los niños nacidos desde los pasados sanmigeles (12.00) en el Ayuntamiento. El recital de la banda de música en la plaza (13.00), las citas con los bolos (16.00) y las comparsas de gigantes y cabezudos (20.00) completan la programación. Oñati sabe a fiesta. La cuenta atrás ha empezado.