Recogida de azadas, bicis y material sanitario y escolar con destino a Mali

El párroco Joxan Larrañaga, fundador de Mali Elkartasuna, en la última visita que realizó al país africano./
El párroco Joxan Larrañaga, fundador de Mali Elkartasuna, en la última visita que realizó al país africano.

El párroco Joxan Larrañaga, fundador de la ONG Mali Elkartasuna, capitanea la campaña | El material puede depositarse en las farmacias, estancos y librerías participantes, así como en la parroquia y la sede de Hermansoloña

MARIAN GONZALEZ OÑATI.

Una azada, además de servir para cultivar, es en muchos poblados de Africa la única 'maquinaria' disponible. Vale para cavar los canales de las traídas del agua, arreglar las carreteras (pistas de tierra), para remover tierra y fabricar los adobes con los que construyen casas, escuelas etcétera.

Este apero de labranza es una herramienta multiusos, y por eso la ONG Mali Elkartasuna ha decidido incorporarla en la nueva campaña de solidaridad que acaban de poner en marcha.

Un clásico ya de la primavera que va sumando productos para el envío a Africa cada año. La pasada edición se incorporaron bicicletas usadas de niños y adultos, que allí hacen un gran servicio, y éste las azadas. No obstante los productos estrella, y en los que más se involucra la gente, son el material escolar y sanitario.

Quienes quieran aportar su granito de arena de una u otra forma podrán hacerlo hasta el 1 de junio, entregando el material en los comercios especializados del ramo, así como en la parroquia o en el local de Hermansoloña, que colabora en la campaña recogiendo el material de los estancos, librerías y farmacias, y empaquetándolo para su envío en junio a Mali.

El material sanitario (tiritas, vendas, gasa, esparadrapo...) puede entregarse en las cuatro farmacias del municipios (Igartua, Juldain, Garate y Anduaga). En cuanto al material escolar (bolígrafos, cuadernos, lápices, gomas de borrar, pinturas, folios, sacapuntas...) se recoge en los estancos Irizar, Altuna y Urzelai, la librerías Haritza y Hirukar, Urzai y Eurodenda.

Para la recogida de bicis y azadas, a su vez, al ser un material más especial, se han establecido como puntos de entrega, la parroquia de San Miguel Arcángel y la sede de Hermansoloña en Kale Zaharra.

Todo el material que se recolecte completará un contenedor que saldrá en junio con destino a un colegio que conocen muy bien los oñatiarras: el Saint Paul de Togo, en una de las regiones más pobres del mundo, la de Segou, en Mali.

Una relación muy especial

En la escuela de la diócesis, a través de su internado, completan su educación 600 niños que no disponen de colegios en sus pueblos. La labor que realizan en el centro es fundamental para sacar a los más jóvenes de la espiral de pobreza extrema que atenaza a muchas zonas. Las sequías y el conflicto armado han ahogado aún más la triste realidad que viven los más desfavorecidos, y centros como el Saint Paul, son un salvavidas que sigue a flote gracias a inicitivas como las becas alimentarias, o envíos solidarios.

Ilusión y ganas de trabajar no faltan en los colaboradores que trabajan en África, así que Mali Elkartasuna, ONG que fundó el párroco Joxan Larrañaga junto a otros sacerdotes y seglares, prepara un nuevo contenedor con toneladas de solidaridad.