Parkour, ping-pong y ajedrez rematan las zonas de ocio de Correos e Ibarra

Parkour. Este deporte consiste en superar obstáculos saltando, trepando y haciendo equilibrios . / MARIAN
Parkour. Este deporte consiste en superar obstáculos saltando, trepando y haciendo equilibrios . / MARIAN

El área de deportes urbanos de Ibarra se completa con el primer circuito para 'traceurs' | El parque de Correos también está de estreno, al sumar un tablero de ping-pong y una mesa con 64 casillas para jugar a las damas y el ajedrez

MARIAN GONZALEZOÑATI.

Ibarra sigue sumando espacios para practicar deportes alternativos al aire libre. El último en hacerse un hueco ha sido el 'parkour', que consiste en utilizar las habilidades del cuerpo humano para desplazarse por un recorrido, sorteando barreras arquitectónicas. Es uno de los deportes urbanos por excelencia, y ya tiene espacio propio en Oñati a propuesta de los adolescentes, que lo sugirieron en los presupuestos participativos Araxerixan.

Rematada ya la instalación de todos los elementos (pirámides, cubos, prismas, barras...) y el suelo de caucho verde para amortiguar posibles caídas, solo queda instalar la señalítica con la normativa para la práctica de un deporte desarrollado en Francia en la década de los 90 a partir de ejercicios militares de obstáculos.

La forma de practicarlo es correr, saltar y trepar por muros y barreras arquitectónicas ayudándose única y exclusivamente del cuerpo. Y, para practicar este deporte de riesgo de forma más segura, adolescentes pidieron un circuito en el marco de los presupuestos participativos llevados a cabo en el gazteleku. Pero no solo eso, alumnado de bachillerato, practicante de esta disciplina urbana, ha trabajado codo a codo con el técnico de Juventud en el diseño del espacio que remata el área de deportes urbanos de Ibarra. Visitaron distintos parques y desmenuzaron sobre el papel las posibilidades de aprovechamiento existentes.

El bowl, el área de 'street skate', la tirolina, las mesas de picnic y el parque infantil completan la zona ocio de Correos-Ibarra

La ejecución, propiamente dicha, ha corrido a cargo de de la empresa especializada Urbabil, que ha sido quien ha equipado los 160 metros cuadrados de superficie con un presupuesto de 47.175 euros (iva incluido) completando el skate park de Ibarra con distintos elementos en los que se puede saltar, trepar, hacer equilibrios o balancear.

El nuevo parque se ha acondicionando a continuación del 'bowl', delante la fachada de Enpresagintza, y aunque en principio este entorno iba albergar también una mesa de ping-pong , y otra de ajedrez al final, se ha decidido emplazar ambos elementos en el parque de Correos, por cuestión de espacio y por idoneidad con el resto del mobiliario de ocio. Así, la mesa de ping-pong esta al final de la cancha deportiva, mientras que la de ajedrez está en el entorno más tranquilo del parque infantil, a la sombra de la antigua locomotora o 'chocolatera'.

Ibarra, en cuatro fases

Las obras realizadas suponen la cuarta fase de actuación en un área de deportes urbanos que echó a andar con la zona de 'bowl' (inaugurada en 2013). Luego se instalaron elementos de 'street skate' para que rollers y bikers practicasen saltos y acrobacias deslizándose o superando 'quarters', 'planters', dunas, 'hubbas' y 'handrails'.

Esta fase de ampliación del skate-park incluyó además una tirolina, en torno a la cual el año pasado se creó un espacio de encuentro y juego más atractivo, nivelando todo el terreno y acondicionándose también juegos de equilibrio, bancos y mesas de picnic.

El parkour da ahora respuesta a las peticiones de los 'traceurs' y convierte el entorno de Correos/Ibarra en un gran área de esparcimiento para distintas edades. Al mobiliario infantil de columpios y elementos más clásicos existente junto a la antigua locomotora y la cancha deportiva anexa, se le han ido sumando el skate park, el recorrido para bikers y la tirolina.

El último eslabón es el circuito de parkour, y la apuesta por deportes de mesa también de tirón como el ping-pong y el ajedrez y/o las damas, con dos tableros-mesa de obra antivandálicos. Las piezas del damero, las palas y la pelota son por cuenta de los practicantes, al igual que el balón para jugar en la cancha deportiva.

Nuevas alternativas de ocio para distintos tipos de usuarios, pero que comparten la necesidad de ser habilidosos, ya sea en ágiles movimientos corporales frente a obstáculos, con las manos o la mente.