El PNV se opone a la nueva ordenanza de bares y anima a presentar alegaciones

La considera «un grave retroceso, al eliminar el control automático y directo de ruidos desde los servicios municipales»

M. G. OÑATI.

«La nueva ordenanza de bares llega tarde y mal, sin haber escuchado a las personas afectadas, sin consenso alguno, sin que conozcan el texto de la propuesta y, peor aún, dándoles tan solo 15 días hábiles para presentar sus alegaciones a través de la web municipal». Así de rotundo ha sido el grupo municipal del PNV tras aprobarse en el último pleno de la corporación abrir el periodo de consulta pública previo a la aprobación de la normativa que regula los establecimientos hosteleros.

A juicio de los jeltzales, «la nueva propuesta de Ordenanza supone un grave retroceso sobre el sistema anterior, porque EH Bildu ha eliminado el control automático y directo de ruidos desde los servicios municipales, lo cual seguirá obligando a los vecinos a denunciar ante la Ertzaintza». En una nota, los ediles de la formación jeltzale critican «cómo ha encauzado el gobierno municipal el problema de los ruidos nocturnos que desde hace años soportan los vecinos de Kale Zaharra y San Antón».

Al respecto, explican que «en 2008 (con el PNV en la Alcaldía), tras escuchar a los afectados y realizar un proceso participativo con los hosteleros, fijamos por consenso un nuevo sistema de control de ruidos». Detallan que «dicho sistema obligaba a los bares a instalar un sistema limitador y de registro de los niveles de ruido que conectaba directamente con los servicios municipales para el control, inspección y sanción en los casos de incumplimiento. El Gobierno municipal asumía la responsabilidad de preservar el derecho al descanso de los residentes en la zona y, a su vez, evitaba que tuvieran que estar frecuentemente interponiendo denuncias por ruidos en la Ertzaintza», señalan.

Alegaciones hasta el día 20

Según los jeltzales, «con la llegada de EH Bildu al gobierno en 2011, este dejó de inspeccionar los datos transmitidos al Ayuntamiento, incumpliendo en una clara irresponsabilidad la ordenanza actual y perjudicando directamente a las personas que residen en la zona». Critican que se haya «obligado de nuevo a los afectados a asumir la responsabilidad eludida por el Consistorio, interponiendo denuncias ante la Ertzaintza; que además, en varios casos no han sido ni siquiera sancionadas». Denuncia asimismo que «los vecinos de la zona no han llegado a ser realmente escuchados por el alcalde, tras exigir ser atendidos durante los últimos 5 años».

Así las cosas, el PNV se opone rotundamente a la nueva ordenanza propuesta, calificándola como «un ejemplo más de la mala gestión del gobierno actual». Y declaran que, pese a su « situación de minoría en el Ayuntamiento», seguirán «luchando para que sea modificada», animando «a la ciudadanía, y en especial a los vecinos, a plantear las alegaciones antes del 20 de julio».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos