«Oñati es muy extenso y las consecuencias de la banda marrón pueden ser relevantes»

M. G. OÑATI.

La aprobación de las ordenanzas fiscales de 2019 no contempló el pasado 4 de octubre la propuesta de exención de la contribución a los terrenos rústicos con plantaciones de pinares afectados por la plaga banda marrón/roja, que elevó el grupo municipal del PNV. Decisión que los jeltzales lamentaron ayer en una nota en la que explicaron las razones por las que solicitaron esa medida. Además, se comprometieron a «seguir trabajando para que los afectados accedan a ayudas que palíen las pérdidas que les está causando esta plaga».

El PNV afirmó estar «muy concienciado» con la enfermedad que afecta a los pinares, y que por eso pidió al gobierno municipal de EH Bildu que les eximiese del Impuesto sobre Bienes Inmuebles de naturaleza rústica (IBI de rústica). «Hemos propuesto está exención porque somos sensibles con la grave situación que está sufriendo el sector agrario y rural a causa de esta plaga. Los pinares están muy dañados y los baserritarras de Oñati tienen que hacer frente a más gastos. Asimismo, su patrimonio está perdiendo valor», señalaron.

Impuesto de obras

Solicitaron que los pinares de más de 15 años afectados por la plaga no paguen el IBI de naturaleza rústica, «los pinares menores de 15 años no pagan este impuesto», aclararon. A su juicio, «cuando el sector primario está afectado se debe actuar como con los perjuicios en otros sectores o en otras plagas; se deben tomar las medidas necesarias para que los baserritarras tengan un tratamiento similar y adecuado a los daños», añadieron.

Los jeltzales consideran que «aunque tanto el Gobierno Vasco como la Diputación están trabajando para paliar los efectos de la plaga, buscar un tratamiento y en futuras repoblaciones, el Ayuntamiento también debe impulsar iniciativas para mitigar estas pérdidas. El municipio es muy extenso y las consecuencias de la plaga pueden ser muy relevantes», resaltaron.

Sí se mostraron satisfechos de que salieran adelante bonificaciones para el impuesto de obras. «Logramos incluir importantes reducciones en el impuesto de obras y rehabilitaciones en negocios del pequeño comercio local, para las obras derivadas de la ITE, para la rehabilitación de fachadas en edificios del casco histórico y para cambiar las ventanas en zonas con demasiado ruido, cuando se superan los niveles recomendados en la normativa», concluyeron.

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