El lenguaje universal del fútbol como herramienta de integración social

Con los colores del Aloña. El equipo de inmigrantes Larraña jugará con indumentaria cedida por el Aloña./
Con los colores del Aloña. El equipo de inmigrantes Larraña jugará con indumentaria cedida por el Aloña.

El campeonato de veteranos abre las puertas a un equipo de inmigrantes: Larraña | Debutarán el día 10, pero desde el lunes ya entrenan a las órdenes de los técnicos del cadete del Aloña, Haritz Azurmendi y Beñat Guerreiro

MARIAN GONZALEZ OÑATI.

El lenguaje universal del fútbol ha convertido enseguida el campo de Larraña, en uno de los puntos de encuentro favoritos de los inmigrantes subsaharianos que llegan al nuevo centro de acogida. Su hogar temporal y la instalación futbolística están prácticamente pegados, así que no es extraño verles dándole al balón. El fútbol no entiende de religiones, ni nacionalidades, es sinónimo de compañerismo, solidaridad y respeto, y se ha convertido en una vía de escape a sus dramáticas situaciones personales. Es una excelente terapia y una vía de integración social.

En Hotz y Hermansoloña se dieron cuenta enseguida de ello, e impulsaron una campaña de recogida de botas de fútbol. La junta del campeonato de veteranos, a su vez, vio que podían poner su granito de arena en la integración de los inmigrantes, y con el visto bueno del Ayuntamiento y Cear, les propuso sumarse al campeonato local de fútbol.

Y dicho y hecho, el próximo día 10 debutarán en la liga ante Shatoken Moura en Azkoagain. Vestirán la indumentaria del Aloña, donada por el club rojillo, y sus entrenadores serán también dos oñatiarras de la estructura técnica del Aloña: Haritz Azurmendi y Beñat Guerreiro, aunque su 'fichaje' ha llegado por la vía de Hotz, colectivo en el que está muy involucrada la madre de Haritz, y les pidió su colaboración.

«Empezamos a entrenar el lunes, están muy agradecidos e ilusionados, y para nosotros es también una experiencia muy enriquecedora. Hablan sobre todo francés, pero algunos saben algo de español, así que nos hacemos entender. Al fin y al cabo el lenguaje del fútbol es universal. Nos hemos apuntando algunas palabras clave, y ya está» explican los técnicos, que no han dudado en dar un paso adelante y trabajar el deporte como herramienta de integración.

El equipo Larraña cuenta en la actualidad con una veintena de jugadores. «Unos se irán y otros vendrán, pero la estructura se mantendrá, toda esta temporada de fútbol aficionado» explican. El campeonato de veteranos lleva ya cuatro décadas haciendo disfrutar del fútbol a distintas generaciones de oñatiarras, al fomentar las relaciones de cuadrilla, permitir forjar nuevas amistades, hacer algo de deporte y escaparse de la rutina diaria los fines de semana. Este año serán diez los equipos en competición. Y para uno, especialmente, la victoria será lo de menos. Muchos de los refugiados ya han ganado el partido de sus vidas, al sobrevivir a extenuantes travesías, huidas drásticas o extorsiones de las mafias de la inmigración. Pero no es fácil empezar de cero, y el fútbol puede ser una excelente terapia.

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