Jaturabe, en el punto de mira

Jaturabe. La presa original medía 15 metros menos que la actual, así que se estudia rebajarla. / MARIAN
Jaturabe. La presa original medía 15 metros menos que la actual, así que se estudia rebajarla. / MARIAN

El Ayuntamiento y Ura buscan una solución a la actual situación de la presa y el río

MARIAN GONZALEZ OÑATI.

Una de las imágenes más típicas de Araotz, la que forma la presa de Jaturabe, podría ver modificada su estructura. El Ayuntamiento de Oñati y la Agencia Vasca del Agua -URA- están estudiando rebajar su altura actual para solucionar la problemática existente. Por un lado, está la colmatación de la misma con los lodos y sedimentos de décadas, una realidad cuya solución «no es nada fácil, puesto que la orografía y la situación de la propia presa hacen muy complicado evacuar los sedimentos acumulados», cuentan los responsables. Por otro lado, está la obstrucción de la válvula de vaciado a unos 30 metros bajo el agua. Se han realizado varios intentos para solventar este problema, pero fuentes municipales admiten que «la situación es muy compleja».

Así las cosas, en palabras de Mikel Biain, «en los últimos meses el Ayuntamiento está en contacto con URA, el organismo del Gobierno Vasco, competente en la materia, y es voluntad de todas las partes dar una solución a la situación de la presa y el río. Nuestra obligación como Ayuntamiento es colaborar en la búsqueda de la solución que mejore la situación del curso del río a esa altura de Araotz, asegurando el caudal ecológico y, por otro lado, asegurar el caudal concesional del canal de Jaturabe para seguir turbinando energía limpia para los hogares de Oñati. Esperamos tener acordada una solución antes de fin de año», ha explicado.

Una presa con historia

Según los servicios técnicos del Consistorio, la presa original medía 15 metros menos que la actual, como ha podido comprobarse recientemente en los archivos de la Agencia Vasca del Agua. Posteriormente se le hizo un levante hasta llegar a su altura actual, así que se está barajando volver a rebajarla, solucionando de paso la doble problemática que existe en estos momentos.

Lo cierto es que la presa pasó a formar parte del paisaje de Araotz hace ya muchos años y ha cumplido un papel importante en lo que respecta a la producción hidroeléctrica. Antiguamente, la presa se utilizaba para turbinar el agua a emboladas; sin embargo, esta función ha ido perdiendo peso a medida que se empezaron a utilizar las cámaras de carga que almacenaban el agua procedente de los canales. Así que en este sentido, no habría impedimento para rebajar la altura de la presa, que tiene sus orígenes en 1893, cuando los oñatiarras Hipólito Biain, Juan Zubia y Enrique Uriarte, el primero de ellos alumno de la escuela de agricultura sita en aquel entonces en la antigua Universidad Sancti Spiritus, obtuvieron la concesión para la explotación del río Artía para fines hidroeléctricos. Nacía así la empresa Biain y Cía que posteriormente sería absorbida por Union Cerrajera.

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