«La gente de fuera alucina con que Oñati tenga un campo así»

Que Azkoagain necesita una intervención de calado que ponga fin a los continuos achaques que padece, ya sea porque el campo no drena bien, la hierba artificial ha cumplido su ciclo vital, la cubierta es insuficiente, o los vestuarios no dan para más, es la comidilla de los espectadores de la amplia cartelera de partidos de fútbol-base. La temporada es larga y el confort de las instalaciones escaso, así que el hecho de que se vaya a a realizar un estudio, es una buena noticia para la gran familia futbolística rojilla. Un fin de semana sí, y otro también,sobre cuando la lluvia y el frío dejan su impronta, el estado del campo enerva a los seguidores de la nutrida cantera, así como a los acompañantes de los equipos visitantes, que literamente «alucinan» de que «un pueblo como Oñati tenga un campo así». «En localidades mucho más pequeñas, como Soraluze, Lazkao o Idiazabal, por ejemplo, tienen gradas cubiertas para estar sentados, y en Arrasate o Aretxabaleta están a años luz de Oñati» suele oírse con frecuencia. Y es que hay unanimidad en que «los vestuarios, los baños, el confort del espectador y la accesibilidad... no son los que corresponderían a un club como el Aloña y a un municipio como Oñati». 2019 puede ser clave en la búsqueda de una solución de futuro para las carencias que presenta un campo fundado en 1949 y al que el 'lifting' al que se sometió hace once años se le ha quedado muy corto. No hay duda de que hay que pegarle un buen repaso, y el hecho de que se encargue un estudio para analizar las opciones y presupuestarlas, parece un paso adelante. Si realmente lo es, el tiempo lo dirá.