Euxebi Errasti y 'Paiko', protagonistas del día de homenaje a los jubilados

Ambiente. Los homenajeados, con la txapela y la pañoleta de honor, el animado baile de la sobremesa, la junta en la comida popular y algunas de las actuaciones del tributo. / MARIAN
Ambiente. Los homenajeados, con la txapela y la pañoleta de honor, el animado baile de la sobremesa, la junta en la comida popular y algunas de las actuaciones del tributo. / MARIAN

La semana especial se clausuró el domingo , pero las citas socio-culturales no se detienen | Oñatz, la Banda de Música, bertsolaris y txistularis participaron en una jornada de tributo con medio siglo de trayectoria

MARIAN GONZALEZ OÑATI.

Dos quintos, Euxebi Errasti y Jose Mari Jauregialzo 'Paiko' (ambos nacieron en 1928, aunque aún les quedan unos meses para incorporarse al club de los nonagenarios oñatiarras) compartieron honores el domingo durante la fiesta anual de tributo y agradecimiento que Oñati brinda a sus mayores. Ellos fueron los homenajeados de una jornada de reconocimiento con medio siglo de historia, que ha perdurado en el tiempo, pero evolucionado hacia toda una semana socio-cultural, porque la jubilación ya no es lo que era y los mayores desbordan actividad. Lo que no ha variado es la importante labor, trabajo y contribución de las personas mayores a la sociedad, y el deseo de agradecerles públicamente esa aportación

Así que tras la homilía, el pasacalles hasta Zubikoa, y la felicitación de los dantzaris txikis de Oñatz, la Banda de Música, bertsolaris de Txinparta Bertso Eskola y autoridades, los dos homenajeados recibieron de manos del alcalde, Mikel Biain, y la concejala de bienestar social Susana Altuna, la txapela y la pañoleta de honor. A su vez, Anton Umerez y Beatriz Igartua, presidente y vicepresidenta de Pake Leku, les entregaron sendos relojes y un ramo de flores. Luego, los seis presidieron la comida popular que vistió de fiesta Zubikoa con cerca de doscientos comensales y un animado baile. Los discursos de rigor y el sorteo de regalos pusieron la guinda a una velada muy especial que cerró una intensa semana festivo-cultural.

Dice el refrán que es de bien nacidos ser agradecidos, y como Oñati es hoy lo que es gracias, en parte, a sus mayores, el Ayuntamiento en colaboración con la asociación de pensionistas y jubilados Pake-Leku, suele celebrar una jornada de tributo que ha cumplido medio siglo.

El primer 'Día del Jubilado' como tal se celebró en 1968, pero con anterioridad en 1966 hubo un homenaje a la vejez que dejó un excelente sabor de boca, y desembocó en la anual cita que el domingo volvió a reeditarse. Es un clásico, una jornada de tributo que ha perdurado en el tiempo. Pero ahora además la otrora popularísima comida popular, suele haber citas socio-culturales como aperitivo: excursiones para conocer mejor el patrimonio natural oñatiarra, charlas, actuaciones musicales, gastronomía... Una pequeña muestra de la intensa actividad de una asociación que persigue una jubilación sana, rica y participativa.

Exposición en Pake Leku

Una persona de 60 años hoy no tiene ni punto de comparación con una de la misma edad de hace medio siglo, cuando daba los primeros pasos el 'Día del Jubilado'. La diferencia más importante está relacionada con la salud, en el incremento de la esperanza de vida, pero también hay muchas diferencias sociales y culturales. La ilusión y las ganas de pasarlo bien ya no tienen edad y los mayores oñatiarras han vuelto a demostrarlo durante toda la semana, siguiendo el lema de Pake Leku de que «hay que dar vida a los años y no años a la vida».

Y por eso la agenda socio-cultural no se detiene, y mañana, sin ir más lejos, se abre una exposición de manualidades en el Hogar del Jubilado, que muestra los trabajos realizados en los cursillos de manualidades.

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