El control de accesos al cruce de Txaketua se regulará con dos semáforos

A la espera. La instalación ya está realizada, solo falta que lleguen lo dos semáforos adquiridos. /  MARIAN
A la espera. La instalación ya está realizada, solo falta que lleguen lo dos semáforos adquiridos. / MARIAN

El pavimento y la instalación ya están listos, solo falta que lleguen las señales de control de tráfico

MARIAN GONZÁLEZ

El control de accesos al cruce del Txaketua se ha convertido en el punto negro del Plan de Movilidad Urbana Sostenible del casco histórico.

El Ayuntamiento ha implantado ya varias medidas «para poner freno a la indisciplina de los conductores que no respetan la prohibición de circular por esta zona en horario peatonal». Y ahora, «para los que no se dan por aludidos con vallas y señales informativas, dos semáforos lo dejarán claro: ámbar y precaución entre semana, y rojo y prohibición de paso los fines de semana y festivos, cuando el cruce esté cerrado».

Se trata de una medida que el Consistorio espera que sea más eficaz que las precedentes, más teniendo en cuenta la existencia de una cámara lectora de matrículas en la céntrica intersección.

La obra civil necesaria para instalar los semáforos ya ha terminado y ahora solo falta que lleguen la señales luminosas de control de tráfico. Un elemento universal que todo el mundo conoce y que busca «acabar con la excusa del desconocimiento, el despiste o la ausencia de vallas o pivotes».

Los dispositivos se ubicarán junto a la parroquia y en la calle Bakardadeko Ama, y se prevén que estén operativos en marzo. «En cuanto lleguen los pondremos. Estamos a la espera de recibirlos» han explicado desde el departamento municipal de movilidad y tráfico.

En días laborables, hasta las 16.00 horas del viernes, cuando Txaketua permanece abierto al tráfico rodado, los dos semáforos lucirán en ámbar, advirtiendo a las conductores la necesidad de circular con precaución.

Los fines de semana -salvo los sábados de 7.45 a 12.00 que el cruce está abierto- y festivos las señales de control de tráfico estarán en rojo. En este caso solo tendrán acceso los vehículos autorizados (Herribusa, proveedores o vecinos con garaje o algún permiso especial), cuyo control se seguirá realizando con la cámara lectora de matrículas, que multa las infracciones.

Multa de 200 euros

Los conductores que, en horario peatonal, circulen por la zona prohibida (la Avenida de la Universidad, desde la confluencia con Aita Madina hasta la plaza Primero de Mayo) serán reconocidos por las matrículas de sus coches y multados con una sanción de 200 euros, gracias a que la cámara está conectada con la Policía Municipal y cursa una denuncia con la correspondiente sanción económica.