Capital de los dantzaris txikis por un día

Capital de los dantzaris txikis por un día

Txistus, tamboriles y la destreza de más de seiscientos dantzaris vistieron de fiesta las calles | El sol se sumó a las multitudinarias exhibiciones en una veraniega jornada que hizo sudar a dantzaris y espectadores

MARIAN GONZÁLEZ

La destreza y el desparpajo de más de seiscientos dantzaris txikis, y el sonido de txistus y tamboriles vistieron ayer de fiesta Oñati. Catorce grupos de baile procedentes de distintos puntos de Euskal Herria derrocharon folklore, colorido e ilusión por las calles con la sonrisa cómplice de familiares y amigos y la colaboración de los niños de Oñati, que se sumaron al 'Haurren Eguna' vistiéndose de baserritarras, amonatxos y poxpolinas. Tuvieron incluso la complicidad de un sol de justicia, que hizo que sudaran la gota gorda y buscarán el refugio de los lugares más sombríos.

El despliegue comenzó a las diez de la mañana pero la inauguración oficial de la fiesta la dio la alcaldesa infantil al mediodía. El simbólico papel recayó este año en Mara Vázquez, que antes del aurresku de rigor animó a todos los participantes a disfrutar de la jornada, repartiéndose por calles, plazas y barrios. El corazón de Oñati se convirtió en ese instante en un colorido escaparate de los trajes de dantzaris representativos de los diversos pueblos de Euskal Herria. El paréntesis de la comida les sirvió para reponer fuerzas y la programación se reanudó a las cinco de la tarde con un festivo pasacalles y el alarde final en Foruen Enparantza. Una exhibición en la que repasaron las raíces del folklore euskaldun con los bailes tradicionales de cada zona.

 

Fotos

Vídeos