Uluburun, un naufragio en la piscina

Habrá posibilidad de descubrir en el fondo de la piscina los restos de un barco que naufragó en el siglo XIV./
Habrá posibilidad de descubrir en el fondo de la piscina los restos de un barco que naufragó en el siglo XIV.

Mañana el recinto acuático también se vestirá de fiesta con juegos de agua

MARIAN GONZÁLEZ

Escolares de entre 10 y 15 años podrán sentirse como arqueólogos subacuáticos el viernes en la piscina del polideportivo. La programación navideña trae a Zubikoa, además de la anual cita con los juegos acuáticos que se celebrará mañana (de 10.30 a 12.30 y de 16.30 a 18.30 con entrada gratuita para los socios), una original y didáctica actividad pasado mañana.

Solo con gafas de bucear o también con tubo de snorkel habrá ocasión de sumergirse en la piscina y descubrir un tesoro: los restos de un barco que naufragó en el siglo XIV antes de Cristo frente a las costas de Turquía. Los colocarán en el fondo de la piscina Héctor Conget y Andrés García-Arilla, dos arqueólogos zaragozanos que quieren que los adolescentes sientan, o al menos intuyan, la emoción ante un hallazgo y se conozca su trabajo. Por crowdfunding lograron financiar la mitad del conjunto escultórico que representa el pecio de Uluburun. A partir de fuentes documentales, lo construyeron el escultor Hugo Casanova y la empresa Architécnica. Son planchas de resina de grandes dimensiones que no alteran el ph del agua.

Ánforas que portaban cobre, estaño, ébano, ámbar... descansarán en el fondo de Zubikoa recreando el yacimiento arqueológico subacuático más antiguo del planeta. La elección no es casual: el potencial de los materiales que transportaba el barco es valiosísimo para la comprensión del mundo prehistórico del bronce final mediterráneo (1300 a.C) y sus relaciones comerciales y culturales. En 'Uluburun: Un naufragio en tu piscina', los asistentes conocerán en primera persona el método y las técnicas de la arqueología subacuática, participando activamente en la extracción de piezas y tesoro, desde el fondo de las piscinas donde se ubicará la réplica del naufragio.

Acercarse a la arqueología

En torno al año 1300 a.C, un barco con diez toneladas de lingotes de cobre con la forma de vellocinos, se hundió frente a las costas del sur de Turquia. Junto a la tripulación quedaron sepultados bajo las aguas cientos de objetos exóticos, que narran una apasionante historia de dioses-reyes, aristócratas diplomáticos, sacerdotes metalúrgicos y comerciantes estafadores...

Más de 3.200 años después, en el verano de 1982, un pescador de esponjas de la vecina población de Yalikavak topó con los restos y gracias a los sofisticados medios del Institute of Nautical Archeology de la Universidad de Texas, que durante una década y bajo las órdenes de George Bass los sacó a flote, hoy se puede narrar una historia asombrosa que los adolescentes oñatiarras podrán conocer de primera mano, el viernes en la piscina.

Las entradas en venta anticipada (3 euros) podrán comprarse hoy y mañana en la recepción del polideportivo, y en caso de no agotarse (hay plazas limitadas) también el viernes. La actividad se dividirá en dos turnos. De 15.30 a 17.30 horas para escolares de entre 10 y 12 años, y de 18.30 a 20.30 para los de entre 13 y 15 años.