Una estación móvil de control ya mide la calidad del aire atxabaltarra

La furgoneta está colocada junto al campo de fútbol de Ibarra desde el pasado martes. /  JOXEBI
La furgoneta está colocada junto al campo de fútbol de Ibarra desde el pasado martes. / JOXEBI

JOXEBI RAMOS ARETXABALETA.

Se instaló el pasado martes en la zona de Markole de Aretxabaleta una estación móvil de control de Calidad del Aire del Gobierno Vasco y permanecerá allí durante mes y medio. Hace años ya se colocó en ese mismo lugar una furgoneta similar para realizar otro estudio de la contaminación ambiental. De esta manera, se dará respuesta a una preocupación manifestada por diferentes agentes del pueblo a la vez que se realizará una comparativa con los datos que se recogieron en 2007 y 2009. Los datos recogido con anterioridad reflejan unas cifras dentro de los parámetros que establece la ley. De todas manera, se identificó la causa que mayor contaminación atmosférica causa en Aretxabaleta: los gases que ocasiona el tráfico de vehículos.

Asimismo, también se analizan otros factores como las emisiones de las viviendas o de las actividades industriales. En especial se analizan diferentes aspectos que pueden influir en la calidad del aire que respiramos. La unidad estará allí hasta finales de mayo. Posteriormente se analizarán los datos y se darán a conocer.

Núcleos urbanos

La contaminación atmosférica afecta de forma especial a los núcleos urbanos, donde la población se encuentra en contacto directo con sustancias presentes en el aire que respira y que pueden afectar a su salud. En estos entornos la presencia de sustancias contaminantes se halla íntimamente ligada al tráfico rodado y las emisiones domésticas, con emisiones asociadas a la combustión incompleta de productos derivados de petróleo, así como a actividades de tipo industrial, que se localizan en las ciudades, y que contribuyen a empeorar la calidad de la atmósfera.

La normativa vigente que regula la calidad del aire en inmisión se halla descrita en el Real Decreto 1073/2002 en donde se establecen valores límite en relación a determinadas sustancias gaseosas (dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NO, NO2), monóxido de carbono (CO), ozono (O3), benceno), el material particulado en suspensión recogido en el parámetro PM10 (partículas con un diámetro inferior a 10 microgramos) y también el contenido de plomo en las partículas PM10.

En el mismo lugar

La zona seleccionada para el estudio corresponde al mismo punto de la campaña anterior en el municipio y se localiza en la zona de Markole, donde se instaló una unidad móvil de la red de vigilancia de la calidad del aire del Gobierno Vasco, que operó entre el 19 de marzo y el 25 de mayo de 2009.

Como se señalaba en el estudio que se recogió en septiembre de 2009 «los resultados obtenidos de la toma de las muestras en el estudio corresponden a los meses de marzo, abril y mayo de 2009. Es un período que, aunque se limita a unas condiciones atmosféricas muy definidas y no representativas de lo que ocurre el resto del año, ha proporcionado información suficiente para establecer la comparación de los datos con los de la anterior campaña, mayo y junio de 2007, así como con la normativa vigente».

Las conclusiones más reseñables de aquel estudio realizado en 2009 indica que los valores de las partículas en suspensión, PM10, (valor medio de 22,6 microgramo/m3), eran algo más bajos que los determinados en 2007 (31,3 microgramos/m3) y similares a los que se encuentran en un entorno de tipo urbano de baja-moderada contaminación , durante el mismo período de muestreo. El número de muestras que superan el umbral medio diario de 50 microgramos/m3 a lo largo de los 3 meses fue de 3, muy inferior a las 35 superaciones permitidas al año por la normativa actual sobre calidad del aire.

En el estudio de 2009 se reseñó que «se ha detectado un comportamiento cíclico semanal similar en las dos campañas, con valores más altos de partículas en suspensión durante los días laborables, ligados a las actividades humanas del entorno, y mínimos en el fin de semana y días festivos (Semana Santa). No se observaron cambios significativos de nivel durante los días extremos de la semana (sábado, domingo y lunes) pero sí una reducción del 20-30% en los días de martes a viernes». A lo que se añadió que «el contenido metálico determinado en las partículas en suspensión es, en general, inferior al registrado en las muestras de la campaña anterior y comparable a las de otros ambientes urbanos del entorno».

Metales más abundantes

Los metales más abundantes de entre los once estudiados en 2009 de entre el antimonio, arsénico, cadmio, cobalto, cobre, cromo, hierro, manganeso, níquel, plomo y zinc, fueron el zinc y hierro. El plomo, único metal contemplado en la normativa vigente, presentaba un nivel medio de 12,4 ng/m3, menor del detectado en estudio previo (25,3 ng/m3) y muy inferior al valor establecido como límite en la legislación de 5400 ng/m3.

En relación a los contaminantes mayoritarios físico-químicos, como el monóxido de carbono, monóxido de nitrógeno, dióxido de nitrógeno, ozono y dióxido de azufre, en ningún momento del período estudiado se superaron los niveles límite contemplados en la normativa vigente. Las concentraciones medias obtenidas fueron, en general, algo menores que las determinadas con anterioridad en el estudio previo de 2007 y comparables a las registradas en áreas urbanas con contaminación atmosférica moderada.

Ahora habrá que esperar a ver que valores se recogen, diez años después de aquel trabajo realizado.