Visitas guiadas por la prehistoria

Kerexetaegi. Reconstrucción virtual del dolmen sobre el que han iniciado la recuperación./ D.B.
Kerexetaegi. Reconstrucción virtual del dolmen sobre el que han iniciado la recuperación. / D.B.

La primera cita para recorrer la Ruta de los Dólmenes será el próximo domingo | Además de este recorrido, que comparten Bergara, Elgoibar y Soraluze, se reconstruirá de manera virtual el dolmen de Kerexetaegia Hegokoa

JUAN A. MIGURA BERGARA.

La Ruta de los Dólmenes que une Irukurutzeta y Karakate es una joya arqueológica que lanza un nuevo programa de visitas guiadas que impulsan los ayuntamientos de Bergara, Soraluze y Elgoibar, en colaboración con la Agencia de Desarrollo Comarcal Debegesa de Debabarrena y el departamento de Turismo y Cultura de la Diputación de Gipuzkoa.

El calendario de otoño para dar a conocer el recorrido se centra en los domingos. La primera cita será el próximo domingo en euskera, al igual que las del 21 de octubre y el 4 de noviembre, mientras el 7 y 28 de octubre la visita será en castellano. Las personas interesadas deben inscribirse con antelación escribiendo a info@begi-bistan.com o llamando al teléfono 657.794.677.

La ruta parte desde el aparcamiento de Karakate a las 10 horas. Tiene un recorrido aproximado de nueve kilómetros (ida y vuelta), una duración de unas tres horas y media, y discurre a lo largo del cordal, que sirvió de punto de comunicación entre lo que hoy en día son las localidades de Bergara, Soraluze y Elgoibar. Los participantes encontrarán túmulos y dólmenes datados entre el Neolítico y la Edad de Bronce.

La apuestas de estos tres ayuntamientos, en colaboración con otras instituciones, es dar a conocer los valores paisajísticos y arqueológicos de la ruta Karakate-Irukurutzeta-Agerreburu, y fomentar sus posibilidades como recurso turístico. En la anterior campaña tomaron parte 192 personas.

Túmulos y dólmenes

Los dólmenes y túmulos conforman la estación megalítica de Elosua-Plazentzia están dispersos por las cimas de Karakate, Irukurutzeta y Agerreburu. Este patrimonio prehistórico está formado por 10 túmulos y 6 dólmenes distribuidos entre Bergara, Azkoitia, Antzuola, Elgoibar y Soraluze.

Fueron descubiertos en su mayoría por José Miguel Barandiaran entre 1920 y 1921 y excavados por él mismo junto a Telesforo de Aranzadi y Enrique Eguren entre 1921 y 1922. Un grupo conocido en la época como los 'Tres Tristes Trogloditas'. La mayor parte de estos monumentos fueron expoliados antes incluso de iniciarse las primeras investigaciones.

El trayecto se conoce como 'La Ruta de los Dólmenes', tal y como la denominó Aita Barandiaran, y habla de un territorio que fue «desde la antigüedad ruta de paso entre los valles de los ríos Deba y Urola. Entre el Neolítico y la Edad de Bronce, los grupos humanos eligieron cordales montañosos como lugares de enterramiento y señalización de su territorio. Su legado, en forma de monumentos megalíticos, está vinculado a los rituales funerarios de su cultura ancestral», apunta el panel informativo.

Aquel trabajo de la década de los veinte del pasado siglo, ha tenido en las últimas décadas continuidad. Dentro de las actuaciones que contempla el nuevo plan de trabajo, está la restauración del dolmen de Kerexetaegia Hegokoa. Ya se han llevado a cabo las labores de preparación del terreno y en las próximas semanas la Sociedad de Ciencias Aranzadi y un grupo conformado por técnicos de arquitectura y restauración de la EHU y arquitectura de la Uned realizarán conjuntamente las tareas de reconstrucción. Los trabajos comenzarán este mes y se prevé que finalicen en octubre.

Este dolmen fue estudiado en 1921 por Barandiaran, Aranzadi y Eguren. La excavación arqueológica que realizaron pudo determinar la ubicación de la cámara sepulcral e identificar los megalitos que le daban forma. Volvió a ser estudiado en 2014, con la colaboración de Aranzadi, que permitió comprobar el estado de conservación del dolmen y túmulo y recuperar material arqueológico.

La intervención planteada para Kerexetaegia Hegokoa se centra principalmente en la reconstrucción de la cámara sepulcral, pero también la ejecución parcial del túmulo, con el objetivo de dar a conocer al público cómo es la estructura de un dolmen simple: masa tumular, cámara sepulcral, orientación y disposición de elementos constructivos, dimensiones, y otros.

Reconstrucción virtual

Este 2018 a partir del escaneado llevado a cabo por un equipo de arqueólogos, se ha creado la reconstrucción virtual de este monumento megalítico que da una idea previa del objetivo final de la reconstrucción. El vídeo documental se encuentra disponible en la web www.debabarrenaturismo.com.

Junto a este proyecto en marcha, hay otros a punto de arrancar ya que en noviembre comienzan los trabajos de excavación del dolmen de Irukurutzeta. Es uno de los más grandes de Gipuzkoa. Según Aranzadi, en este caso la excavación arqueológica podría aportar información destacada sobre las medidas del túmulo y las características de la estructura. Además, habría posibilidades de encontrar material arqueológico del Neolítico.

Las labores de investigación y reinterpretación llevadas a cabo por Aranzadi destacan el dolmen de Gizaburuaga. Es el monumento más importante de las que se encuentran en la estación megalítica de Elosua-Plazentzia, ya que han encontrado cantidad de material de gran calidad. La excavación se realizó por el método estratigráfico, analizando cada estrato con sumo cuidado, y todo el material recuperado hasta ahora se está clasificando y analizando en el laboratorio.

Jesús Tapia, arqueólogo Aranzadi, apunta que han obtenido información valiosa: «el dolmen se construyó en el Neolítico y se usó en períodos prehistóricos diferentes como en el Neolítico y en una fase de la Edad de Bronce». En la última campaña de prospección encontraron trozos de al menos tres jarrones de cerámica, elementos ornamentales de piedra y de metal, herramientas de pedernal, restos humanos calcinados, así como restos vegetales.

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