El túnel de Algodonera entra en obras

Humedad. Las filtraciones de agua son el principal problema en la zona central del subterráneo que no tiene recubierta la bóveda./MIGURA
Humedad. Las filtraciones de agua son el principal problema en la zona central del subterráneo que no tiene recubierta la bóveda. / MIGURA

Los trabajos de la empresa Geotunel no son compatibles con el uso peatonal, según adelantan fuentes municipales El proyecto para la impermeabilización de la cavidad obliga a cerrar el paso a los peatones en agosto

JUAN A. MIGURABERGARA.

Eliminar los charcos, recoger las aguas e incrementar la iluminación del túnel Gabiria, conocido popularmente como la Algodonera, es el objeto de una inversión municipal de 48.109 euros que arrancará en unos días y esperan concluir para principios de septiembre. Este subterráneo es una auténtica arteria de comunicación peatonal y de ciclistas, entre los entramados urbanos y de servicios entre el sur y el norte del alargado casco urbano bergarés, pero durante estos trabajos estará cerrado, destacan desde el consistorio, «hemos mantenido reuniones con la empresa y no es posible tener abierto el paso mientras se trabaja en la ejecución».

Esta situación provocará un auténtico trastorno a los centenares de bergareses que utilizan el pasadizo como vía de comunicación, y les obligará a buscar alternativas como evitar el túnel accediendo a la parte superior desde Algodonera y después bajar al bidegorri, o circular a través de Martoko y Zubiaurre hasta Ozaeta.

La empresa Geotunel, S. L. será la encargada de unas labores, que inicialmente tenían un plazo de ejecución de 45 días, para eliminar las goteras que encharcan la zona central de un paso de 170 metros de longitud con una anchura de 4,10 metros. Un paso bajo tierra construido, en su mayor parte -114,5 metros-, para el antiguo trazado ferroviario del Vasco Navarro, hace algo más de cien años, ya que los primeros trenes procedentes de Gasteiz llegaron a la villa en 1919.

Al primigenio túnel añadieron otros 55,5 metros en la entrada norte, la que da a la parada de autobuses de Ibargarai, con la construcción de la variante. Este último tramo, mucho más moderno en técnicas constructivas, no presenta problemas de humedades y ya dispone de un sistema de iluminación más potente en la caja de cemento armado que configura la pasarela.

Actuación en la zona central

La inversión actuará sobre el viejo túnel. Presenta distintos estados de conservación, con dos tramos de 55 metros (entrada sur) y 25,5 metros (antigua entrada norte), respectivamente, a los lados con recubrimiento de cemento de la zona del arco y donde las filtraciones de agua son mínimas, y un espacio central de 34 metros de recorrido, con la piedra de la bóveda a la vista, donde acumula la humedad y las filtraciones.

Los trabajos de impermeabilización tendrán lugar sobre partes de este tramo, a una altura de 2,40 metros, con la colocación de una membrana geotextil y otra impermeable con elementos para la conducción del agua al sistema de drenaje, que constará de un tubo que recoja el agua, y lo lleve por una bajante hasta la canaleta de desagüe.

Una vez controladas las filtraciones, el siguiente paso previsto es que los servicios municipales de mantenimiento instalen las luminarias, ya adquiridas, para mejorar el alumbrado público en todo el paso del túnel.

A pesar de la importancia para la comunicación interna del túnel Algodonera, integrado en la red de bidegorris, no ha dispuesto de demasiada atención pública y se han sucedido las quejas y peticiones para acometer mejoras.

La acción pública llega ahora como respuesta a un incremento de usuarios por el traslado del instituto Miguel Altuna. El anterior ejecutivo puso en marcha la redacción del proyecto y dio los primeros pasos, y al nuevo, recién incorporado, le ha correspondido gestionar la ejecución con el curso escolar a la vuelta de la esquina.

Rampa al centro escolar

Junto a la adecuación del túnel hay una segunda inversión municipal que empezará a plasmarse desde septiembre y se prolongará durante tres meses, será la construcción de una rampa en zeta desde el punto más alto del bidegorri hasta la rotonda trasera del nuevo edificio de Miguel Altuna. El objetivo es mejorar los accesos al nuevo centro de formación que dispone de una puerta en la zona de atrás.

Una inversión que acomete el consistorio porque el plan de urbanización del proyectos de Miguel Altuna Lanbide Hezieta, ejecutado por el Gobierno Vasco, no incluyó este paso y ha ubicado las entradas en la zona más alejada del bidegorri, frente a los talleres de Gureak y más arriba, al otro lado de la serrería Irizar.

La rampa en zig zag de 850 metros se realizará por Morga S. A. sobre un presupuesto de 235.889 euros. Discurrirá por la pendiente junto al bidegorri sobre los terrenos del propio instituto y Gabiriagañekoa. Será un paseo con 2,5 metros de anchura que estará iluminado por una decena de lámparas led, dispondrá de barandillas, árboles y algunos bancos.