La recuperación de la plaza de Ubera, lista para Semana Santa

Ubera. La nueva configuración delimita un espacio para diez aparcamientos. /  MIGURA
Ubera. La nueva configuración delimita un espacio para diez aparcamientos. / MIGURA

La nueva urbanización potencia la función de punto de encuentro de los vecinos | Los trabajos de los últimos cuatro meses van a suponer una inversión de 204.872 euros

JUAN A. MIGURA BERGARA.

Con la prioridad de convertir la plaza de Ubera en un punto de reunión vecinal más cómodo y activo se están ejecutando los trabajos de reurbanización de este espacio, que han previsto estén concluidos para la Semana Santa, como apuntaron en la visita que realizaron esta semana a las obras los responsables municipales.

En los últimos años la plaza había asumido la función de aparcamiento y dejado de lado la de espacio abierto para la actividad pública, como manifestó el auzoalkate, Iñigo Barruso, «queremos que vuelva a ser el punto de encuentro que durante otros tiempos fue».

Pocos días después de superar la fiestas de San Paulo a finales de enero, las máquinas de la empresa Sasoi Eraikuntzak, S. L, se pusieron en marcha para ejecutar el proyecto redactado por Biark, S. L. Arkitektura para dar cuerpo a una inversión de 204.871 euros a desarrollar en cuatro meses.

Con el plazo casi concluido, la plaza ya muestra otro aspecto; una nueva pavimentación que distingue la mayoritaria zona peatonal sobre las diez plazas destinadas a los vehículos; mejoras en accesibilidad al frontón y Jaolatza elkartea; eliminación de árboles diseminados y colocación de jardineras y aceras para separar del carretera; cambio de ubicación de la parada de autobuses con nueva marquesina y de los contenedores selectivos que están en la parte exterior y no obligan a entrar a los camiones de recogida; renovada iluminación con catorce lámparas de led; y renovación del parque infantil junto al río donde finalmente se ha acordado dejar el equipamiento que en algún momento se planteó trasladar junto a a la entrada de la sociedad.

Como destacó el auzoalkate Barruso, Ubera cuneta con unos 150 vecinos diseminados en medio centenar de viviendas que vuelven a contar con un espacio de encuentro agradable, «el origen de este espacio es el terreno llano que había junto al punto de unión de los tres ríos. Cuando se creó la plaza tenía un uso propio porque había menos vehículos pero con los años perdió ese papel en favor del aparcamiento. Ya no era un lugar cómodo para los uberatarras».

En la visita a las obras se dieron cita además de alcalde pedáneo, la alcaldesa, Elena Lete, el concejal Lander Arregi, y el responsable de la empresa Sasoi, Asier Hormaetxea.

Angiozar, siguiente destino

Las máquinas y equipos de construcción que todavía circulan en Ubera, una vez concluyan este proyecto, se trasladan de la mano de la misma empresa Sasoi a Angiozar. Acudirán a terminar con la urbanización pendiente de Beheko Kale. Las labores darán comienzo a finales de este mes. La obra supondrá ampliar el tramo final de la calle a una anchura de cuatro metros, construir un mirador hacia el valle y mejorar la escalera que da acceso junto al bar a la calle principal frente al parroquia.

Los trabajos servirán para actualizar los colectores e infraestructuras entre las que se incluirá la canalización de fibra óptica, la renovación y ampliación de solera, y la mejora en la escalera, que en lugar de en línea recta pasará a zigzaguear y tendrá peldaños más cómodos, de una altura de 14 centímetros y una anchura de 35 cm. El proyecto ha sido redactado por Sestra S. A, y será ejecutado por Sasoi Eraikuntzak, S. L. por un importe de 110.139 euros.