La misión 'Katxiporreta I', pendiente del tiempo

A la espera. Un grupo de alumnos de Aranzadi con los muñecos vestidos de astronautas. /  I. SALEGI
A la espera. Un grupo de alumnos de Aranzadi con los muñecos vestidos de astronautas. / I. SALEGI

Con un poco de suerte, el globo de helio partirá mañana desde el patio de la ikastola Aranzadi hacia la estratosfera

JUAN A. MIGURA BERGARA.

La incertidumbre se mantiene sobre el momento en el que partirá del globo de helio desde el patio de la ikastola Aranzadi hacia la estratosfera en la misión 'Katxiporreta I'. Ayer suspendían el lanzamiento previsto para hoy a las 10.30 horas, y hasta esta mañana no sabrán si es posible realizar la maniobra este domingo, a la misma hora, o posponer el experimento a otra fecha.

«Estamos pendientes de la previsión del tiempo para ver si podemos soltar el globo», apunta el responsable del proyecto, el profesor Manu Arregi. Quieren evitar que las inclemencias o las corrientes desvíen el globo hacia el mar, donde no tendrían opción de recuperar la información que recabará la sonda ni a sus tripulantes, que serán los muñecos-astronautas Pirritx, Porrotx y Marimotots, confeccionados por la oñatiarra Gemma Muñoz.

El viaje más allá de la atmósfera se ha ideado en el centro escolar como anticipo de la conexión en directo que establecerán los alumnos con la Estación Espacial Internacional (EEI) en mayo o junio. Será uno de los tres centros del estado que tendrá el privilegio. Como destaca Arregi, «en la ikastola está todo listo para la conexión con una veintena de preguntas a los astronautas preparadas por los alumnos de todos los grados».

Vuelo a 30 kilómetros

El objetivo del globo, del tipo que usan los meteorólogos, es alcanzar la estratosfera situada a unos 30 kilómetros de tierra. En dos horas tendrán noticias del destino de la sonda mediante GPS tras su aterrizaje.

El despegue está abierto a todo el mundo que quiera acercarse a ver la ascensión. Una vez que haya partido, estará elevándose alrededor de hora y media. Luego, debido al cambio de presión, el globo se va hinchando a medida que sube y revienta para dejar caer una caja con los personajes durante unos 30 minutos. Hinchado de helio en tierra, tendrá un diámetro de unos dos metros y en el momento de la ruptura habrá alcanzado diez metros de diámetro.

La posterior caída con paracaídas quedará a merced de las corrientes, de manera que no se puede adelantar el punto de aterrizaje. La sonda está dotada de un sistema para la toma de fotografías en vuelo que se recibirán al momento por señal de radio, recuerda Arregi, que ha cedido este aspecto técnico a tres conocidos radioaficionados: el bergarés Felipe Uriarte, el donostiarra Jon Sistiaga, y Alex Escartín.