Mayor iluminación y recogida de aguas para el túnel de Gabiria

Túnel. Boca de entrada para un trayecto de 170 metros de longitud con 4,10 metros de ancho.
/MIGURA
Túnel. Boca de entrada para un trayecto de 170 metros de longitud con 4,10 metros de ancho. / MIGURA

Tras el verano, iniciarán las labores para canalizar las filtraciones y, en la segunda fase, se aumentará la potencia lumínica

JUAN A. MIGURA BERGARA.

Eliminar los charcos, recoger las aguas e incrementar la iluminación del túnel Gabiria, conocido popularmente como la 'Algodonera', es el objeto de una inminente inversión municipal, que, tras el verano, espera actuar en el paso subterráneo. Este es una auténtica artería de comunicación peatonal y de ciclistas, entre los entramados urbanos y de servicios entre el sur y el norte del alargado casco urbano bergarés.

En poco tiempo saldrán a concurso las obras, por un importe cercano a los 34.000 euros, para la impermeabilización de algunos tramos y la recogida de las aguas, producto de las filtraciones del monte horadado.

Estas goteras encharcan la zona central de un paso de 170 metros de longitud con una anchura de 4,10 metros. Un paso bajo tierra construido, en su mayor parte -114,5 metros-, para el antiguo trazado ferroviario del Vasco Navarro, hace aproximadamente cien años, ya que los primeros trenes procedentes de Gasteiz llegaron a la villa en 1919.

Al primigenio túnel añadieron otros 55,5 metros en la entrada norte, la que da a la parada de autobuses de Ibargarai, con la construcción de la variante. Este último tramo, mucho más moderno en técnicas constructivas, no presenta problemas de humedades y ya dispone de un sistema de iluminación más potente en la caja de cemento armado que configura la pasarela.

El incremento de luz en el apéndice hace más visibles los innumerables gaffitis de sus paredes. Una realidad que lleva al Consistorio a estudiar la posibilidad de encargar la creación de unos grandes murales.

Área de ejecución

La inversión, que se transformará en obra a partir del otoño, actúa sobre el viejo túnel. Presenta distintos estados de conservación, con dos tramos de 55 (entrada sur) y 25,5 metros (antigua entrada norte), respectivamente, a los lados con recubrimiento de cemento de la zona del arco y donde las filtraciones de agua son mínimas, y un espacio central de 34 metros de recorrido, con la piedra de la bóveda a la vista, donde acumula la humedad y las filtraciones.

Los trabajos de impermeabilización tendrán lugar sobre partes de este tramo, a una altura de 2,40 metros, con la colocación de una membrana geotextil y otra impermeable con elementos para la conducción del agua al sistema de drenaje, que constará de un tubo que recoja el agua, y lo lleve por un bajante hasta la canaleta de desagüe.

Una vez controladas las filtraciones, el siguiente paso previsto es que los servicios municipales de mantenimiento instalen las luminarias, ya adquiridas, para mejorar el alumbrado público en todo el paso del túnel.

A pesar de la importancia para la comunicación interna del túnel Algodonera, integrado en la red de bidegorris, no ha dispuesto de demasiada atención pública y se han sucedido las quejas y peticiones para acometer mejoras.

Acceso al Miguel Altuna

Las labores se pueden interpretar como una primera fase de las mejoras en el recorrido peatonal, que va a acometer el Consistorio, hasta el nuevo centro del instituto Miguel Altuna y las antiguas plantas de Mayc, que, en breve, acogerán a los primeros trabajadores de Gureak.

Sobre la traza del bidegorri, y con el túnel a punto de mejorar, el reto pendiente es concretar un acceso a los edificios del Miguel Altuna. El Ayuntamiento ya ha solicitado un anteproyecto para analizar las posibilidades para salvar la diferencia de cota desde la zona del bidegorri a las instalaciones educativas, a la vez que una reordenación de la zona.

El proyecto escolar, impulsado por el Departamento de Educación del Gobierno Vasco, contempla el acceso a través de una pasarela a mitad del recorrido de fachada en la cuesta, y el de personas con movilidad reducida en la parte alta del complejo, más cerca de la serrería.

A simple vista, y por comodidad para el viandante, estudian un acceso más directo desde el punto más alto del bidegorri a un lateral del centro, evitando unos cuantos metros de recorrido que obligan a bajar a la rotonda y subir una pendiente.

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