Una idea de hace 25 años hecha realidad

Fachada. El bloque de la entrada principal alberga aulas y los servicios generales, y está conectado con el otro por un puente. / FOTOS MIGURA
Fachada. El bloque de la entrada principal alberga aulas y los servicios generales, y está conectado con el otro por un puente. / FOTOS MIGURA

Miguel Altuna Lanbide Heziketa estrenará sus nuevas instalaciones el primero de septiembre | El equipamiento duplica el espacio de los edificios de Ibargarai y abre la puerta a crecer en oferta educativa

JUAN A. MIGURABERGARA.

El primero de septiembre es definitivamente el día D de entrada en funcionamiento del nuevo centro del instituto de formación profesional Miguel Altuna. Los últimos detalles, algunos flecos pendientes y una intensa labor en el equipamiento con maquinaria del gran taller de 2.000 m2 que llevan a cabo estos días un grupo de profesores, son los síntomas de que esta vez sí. A pesar de todo, habrá quien no se lo crea hasta que cruce la puerta de entrada para iniciar la actividad formativa, vistos los antecedentes.

La construcción de los nuevos edificios de Altuna para fortalecer su posición como referente de la formación profesional en Debagoiena es una auténtica historia interminable. En los últimos años del siglo pasado, la dirección del centro insistió ante Educación y el Ayuntamiento con la reclamación de la necesidad de más espacio.

La presión incesante fructificó en un primer paso en 2003. El pleno acordó ceder suelo al Departamento de Educación en la vaguada de Mayc que había adquirido el consistorio con este destino y la construcción de unas VPO, que después se adelantaron hacia Ozaeta.

Aquella permuta de terrenos para la construcción de la nueva escuela supondrá ahora, 16 años después, el reparto de las instalaciones vacías de Ibargarai. El más antiguo de los inmuebles queda en propiedad del Gobierno Vasco. El edificio incrustado en el patio del Seminario pasará a propiedad municipal a cambio de un mayor volumen de edificabilidad en el más antiguo. Con este nuevo mapa de propiedades, al nuevo gobierno municipal le queda pendiente negociar con el Gobierno Vasco sobre las intenciones en su trozo, y gestionar el que recibirá en propiedad y para el que en campaña adelantaron el emplazamiento de la biblioteca y mercado de abastos.

Catas del terreno en 2006

En la cronológica del nuevo Altuna, con los terrenos ya escriturados por Educación, los primeros pasos se dieron en septiembre de 2006 con la realización de las catas y un primer proyecto. Ese dibujo inicial sufrió en la legislatura autonómica socialista una reducción de volúmenes para reducir el coste. Supuso la eliminación de una altura en uno de los dos bloques. Además con los retoques desaparecía un aparcamiento subterráneo, y algunos otros detalles como la reducción del tamaño del aula magna. De los 10.000 m2 iniciales pasaría a disponer de 9.000 m2, pero con una configuración estructural que podría facilitar una ampliación en cualquier momento, si fuese necesario.

En 2015 arrancó la licitación sobre el proyecto corregido con un presupuesto cercano a los 12 millones, que finalmente se adjudicó en algo más de 8 millones de euros.

Con la primera fase de la obra en marcha, en julio de 2016 tuvieron que parar la ejecución hasta septiembre del mismo año por unos problemas detectados de sustentación que obligaron a realizar una serie de nuevas catas del terreno. Esta y otras razones han obligado al estreno en el curso 2019-2020 en lugar del 2018-2019 como se había marcado.

El nuevo centro a partir de septiembre recibirá el medio millar de alumnos que tienen cada curso, y mejora notablemente en superficie al superar los 9.000 m2 en dos bloques que dobla el espacio de las actuales instalaciones.

El edificio situado hacia la carretera tendrá 3.329 m2. Dispondrá en el semisótano de un aula para 200 personas y equipamientos. En el primer piso se ubicarán los servicios generales y aulas de reuniones, y en la planta superior estarán los ciclos formativos del área de estudios administrativos.

El bloque en la parte trasera divide sus 6.335 m2 en espacios dedicados a aulario y taller. Las formaciones de carácter técnico dispondrán de cuatro pisos de aulas, y compartirán emplazamiento con las tecnologías de la industria 4.0.

El recinto de los talleres ocupará 2.062 m2 con una única pared que permitirá el uso conjunto por todos los ciclos formativos como automatismos, mecanizado, soldadura y calderería, control numérico CNC, construcciones metálicas, además de contar con laboratorios de ensayos.

La transición de uno a otro enclave y el futuro profesional de los alumnos se sintetiza en el lema 'Zure zubia'. Elegido en referencia al popular puente que une los bloques de Ibargarai, y que, como seña de identidad, también se ha levantado como conexión entre los nuevos bloques.

Acceso desde el bidegorri

La construcción del instituto y toda la urbanización vinculada, como dos aparcamientos y una calle trasera que concluye en una rotonda junto al paso hacia Artabilla, se han financiado desde la arcas autónomicas, pero las locales también tendrán que aportar. A su cargo ha quedado un enlace desde el bidegorri con una de las entradas al instituto.

Será difícil que esté concluido para septiembre si se cumple el plazo de adjudicación para finales de este mes, pero la inversión supondrá crear una rampa que realizará una zeta por la ladera. Partirá desde el punto más alto del bidegorri, antes de empezar a bajar hacia la rotonda de la Mayc, y ascenderá hasta la calle y rotonda traseras del edificio para poder acceder por esa entrada. Las otras dos están, una en la parte superior frente a la serrería Irizar, y la principal delante de Gureak con un puente para salvar la vaguada.