Despedida fresca y pasada por agua

Bueyes. Pareja de animales jóvenes de cuatro años que debutaban en una plaza. Tiraron de la piedra 'Ixiaun' de 900 kilogramos durante treinta recorridos. /  MIGURA
Bueyes. Pareja de animales jóvenes de cuatro años que debutaban en una plaza. Tiraron de la piedra 'Ixiaun' de 900 kilogramos durante treinta recorridos. / MIGURA

La lluvia no sofocó las ganas de diversión, únicamente cambió el escenario de varios actos festivos |

JUAN A. MIGURABERGARA.

«En Pentekostes siempre llueve por lo menos un día», es un tópico de las conversaciones entre bergareses, que volvió a reiterar su vigencia entre la noche del lunes y el martes.

Lluvias intermitentes y temperaturas muy bajas para el mes de junio fueron constantes en la última jornada de los Pentekostes y modificaron los escenarios de más de un acto del programa. También explicaban el adelanto horario en la retirada a casa de los 'gaupaseros'. Desde que arrancó el programa del martes a las 9 horas eran minoría los que aguantaban en la calle frente a las inclemencias, y lo mismo ocurría en el coso, que presentaba la grada casi vacía en contraste con los llenazos del resto de festivales.

Sin embargo el graderío, con unos pocos espectadores bajo los paraguas, no logró desanimar a los recortadores que realizaron sus exhibiciones ante los astados.

El parque infantil viajó del patio de Ipintza a la carpa del patio de Seminario, y el grupo mariachi se refugió en Simón Arrieta. Lo que no modificó el tiempo fue la exhibición de 'idi probak', que entre chaparrones y claros reunió numeroso público.

Donde tuvo la lluvia su cara más positiva fue en la limpieza de las calles. Facilitó considerablemente la labor de las brigadas municipales que cada mañana se encargan de poner presentables todos los rincones del municipio.