El convenio entre Ayuntamiento y Gureak reverdece un área industrial

Oficinas. El edificio podrá acoger actividades industriales y de servicios ajenos a Gureak. / MIGURA
Oficinas. El edificio podrá acoger actividades industriales y de servicios ajenos a Gureak. / MIGURA

Firmarán el documento el martes tras la aprobación plenaria de mañana | El consistorio recibe un local de 1.000 m2, se crea un parking público y se autoriza la actividad hostelera

JUAN A. MIGURA BERGARA.

Después la adquisición hace un año de la antiguas instalaciones de Candy por Gureak para el traslado paulatino y ampliación de sus actividades industriales en la villa, este próximo martes se firmará el convenio urbanístico entre el Ayuntamiento y Gureak Lanean, S.A., una vez ratificado por la mayoría en le pleno de mañana, que regulará el desarrollo de actividades industriales y de servicios del área 5, y actualizará el marco administrativo de las infraestructuras con los propietarios de la zona.

La confluencia de intereses público y privadas y la disposición municipal logran disipar el riesgo de que perdurarán los antiguos pabellones de Mayc como una ruina industrial, y consiguen generar un nuevo polo de actividad económica, inicialmente centralizada en la producción de Gureak, pero con el potencial de desarrollos industriales, comerciales y de servicios de tipo terciario en unos años cuando Gureak actualice el edificio de las antiguas oficinas para usos propios o ajenos.

Ahora mismo y con la perspectiva del mes de septiembre, la empresa iniciará la actividad en el pabellón acondicionado en una de las mitades de viejos almacenes. Estos días ultiman su equipamiento para acoger al contingente de los primeros 60 a 80 trabajadores, y que a nivel exterior ya ha conocido una importante transformación visual.

Ocuparán un superficie de 5.130 m2 en esta primera fase. Esta actividad industrial plantea para el trienio 2018-2020 una inversión de 1,8 millones de euros en máquinas para equipamientos productivos, y con el objetivo de disponer para 2020 de un nuevo pabellón adyacente. Surgirá del derribo de la otra mitad que presenta una cubierta de fibrocemento.

La futura instalación irá acogiendo las siguiente fase de la producción de este compañía de objetivo social. Recibirá el traslado de las actividades de montaje y ensamblaje con unos 120 trabajadores para ocupar una superficie de uno 3.000 m2.

La inversión permitirá la ampliación del vial que separa el bloque de oficinas para mejorar la movilidad interior del polígono y los accesos para vehículos de transporte.

Junto a esta última obligación urbanística de retranqueo del edificio, el acuerdo también establece la creación de un vial perimetral que tendría continuidad desde la calle Amuategi, (la que separa a Gureak e instituto Altuna), la cesión al Ayuntamiento de un local industrial de 1.000 m2 que servirá de almacén público y permitirá retirar servicios municipales de pabellones arrendados con el consiguiente ahorro, y la conversión en estacionamiento público del antiguo parking de Candy.

Puerta abierta al hostelería

El convenio también estipula la reordenación de algunos espacio con el derribo previsto de construcciones menores que se acumulan en el entorno de las antiguas oficinas. Justamente en este área se abre la posibilidad de habilitar algún servicio hostelero. Estipula un única actividad hostelera en la parte superior de la denominada Villa Asunción con una superficie máxima de 800 m2 y con acceso de Amuategi y Ozaeta. Un apéndice añadido desde el consistorio para responder a la demanda potencial que puede llegar en este sentido con la inminente apertura del nuevo instituto Miguel Altuna y el traslado de la masa de trabajadores de Gureak.

El edificio de las antiguas oficinas podrá albergar concesionarios, exposiciones, almacenes y otras actividades similares que requieran de más de 400 m2 de superficie, unas dimensiones que suponen una limitación para la implantación en áreas urbanas. También está abierto a gimnasios, centros de entrenamientos y similares.

Y lo que si impide el convenio es la posibilidad de crear una gasolinera en la zona dado que poco tiempo se ha pasado de una estación de servicio a tres en marcha y la cuarta en capilla.

La sintonía entre Ayuntamiento y Gureak ha posibilitado esta operación de ordenación, que además de anclar a la empresa en el municipio con su efectos directos e indirectos en el tejido productivo y social, da salida a una superficie industrial en decadencia desde la marcha a China de Candy en 2014.

Los terrenos estaban en venta tras el fracaso del proceso de reindustrialización planteado después de anunciar la multinacional italiana el cierre hace cuatro años. La intención manifestada por Candy al consistorio era deshacerse de los pabellones, si hiciera falta por trozos, implantados en los 19.500 m2 del área. Una posición que el consistorio no facilitó porque buscaba una salida integral para el suelo abandonado. Esta puerta se abrió con Gureak que asumió el compromiso del desarrollo para toda la unidad.

La consolidación de Gureak es un apuesta estratégica de futuro como confirma los 250 empleados que dispone en la villa el grupo, en la comarca unos 400, y el planteamiento de propiciar unas 80 nueva incorporaciones hasta 2022.

Además de la apuesta de la compañía para el desarrollo de nuevos prototipos, productos de cableado para automoción con un departamento dedicado a I+D.

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